Estas 10 motos tienen tanto par motor que te arrancarán los brazos
Durante los últimos años, las normativas de emisiones (especialmente Euro5 y Euro5+) han obligado a los fabricantes a rediseñar profundamente sus motores. Sistemas de distribución variable, gestión electrónica avanzada o nuevas arquitecturas internas han permitido mantener el carácter de las mecánicas pese a las crecientes restricciones medioabientales.
El resultado es curioso. Aunque muchos aficionados aseguran que las motos modernas han perdido parte de su esencia, lo cierto es que nunca había sido tan fácil encontrar modelos de producción con cifras de par motor realmente impresionantes. Eso está claro.
Ahora, a continuación, repasamos las 10 motos de producción homologadas para carretera que destacan por ofrecer algunas de las cifras de par motor más elevadas del mercado actual. Modelos que se pueden comprar en concesionarios y que representan distintas filosofías dentro del mundo de la moto. Es decir, encontramos desde grandes turismo hasta cruisers descomunales y deportivas.
Estas 10 motos demuestran que, incluso en una era dominada por las normativas de emisiones y la electrónica, el carácter mecánico sigue muy presente en el mundo de las 2 ruedas. Y si algo queda claro al ver estas cifras es que, el par motor, continúa siendo uno de los ingredientes más apasionantes de cualquier motocicleta.
BMW R 1300 GS — 149 Nm
La llegada de la nueva R 1300 GS supuso uno de los cambios más profundos en la historia reciente de la maxitrail por excelencia. Aunque mantiene la clásica arquitectura bóxer que ha acompañado a la saga durante décadas, el motor ha sido completamente rediseñado. Es más compacto, más ligero y, sobre todo, más potente que el anterior.
El nuevo bóxer de 1.300 cc incorpora la evolución del sistema de distribución variable ShiftCam y eleva la potencia hasta los 145 cv, pero lo más relevante es su cifra de 149 Nm de par. Ese empuje se percibe especialmente en la zona media del cuentavueltas, donde la GS demuestra una capacidad de recuperación sorprendente para una moto de su tamaño.
Además, BMW ha acompañado esta mecánica con una plataforma electrónica muy avanzada, con múltiples modos de conducción, control de tracción dinámico y asistentes que permiten aprovechar todo el potencial del motor tanto en carretera como fuera del asfalto. No es extraño que siga siendo la referencia absoluta del segmento adventure.
Suzuki Hayabusa — 150 Nm
Hablar de la Hayabusa es hablar de una leyenda. Cuando apareció a finales de los 90, se convirtió en el símbolo de la guerra de velocidad entre fabricantes japoneses, llegando a superar oficialmente los 300 km/h y ganándose una reputación que todavía hoy permanece intacta.
La generación actual mantiene el icónico motor de cuatro cilindros en línea de 1.340 cc, aunque profundamente revisado para cumplir con las normativas de emisiones actuales. Suzuki optó por perfeccionar la fórmula en lugar de reinventarla, afinando la respuesta, mejorando la electrónica y manteniendo intacto su carácter.
Con 190 cv y 150 Nm de par, el enorme tetracilíndrico sigue ofreciendo una entrega de potencia muy particular. A bajas vueltas es suave y progresivo, pero cuando el cuentavueltas supera las 6.000 rpm el motor se transforma en un auténtico misil, empujando con una contundencia que sigue siendo adictiva para los amantes de las grandes deportivas ruteras.
Indian Chief Vintage — 156 Nm
Indian Motorcycle es una de las marcas más antiguas del mundo de las 2 ruedas y mantiene una fuerte conexión con la tradición. Buena prueba de ello es el motor Thunderstroke 116, un gigantesco bicilíndrico en V refrigerado por aire que sigue apostando por la estética y la filosofía clásica de las grandes cruisers americanas.
En la Chief Vintage, este motor de 1.890 cc entrega 156 Nm de par motor a apenas 3.300 rpm. Eso significa que basta un pequeño giro del acelerador para sentir el empuje característico de los grandes V-Twin estadounidenses.
Más allá de las cifras, el Thunderstroke destaca por su presencia visual. Sus enormes cilindros con aletas de refrigeración, los acabados cromados y el sonido grave del escape forman parte de una experiencia que va mucho más allá de los números sobre el papel.
BMW R 18 B — 163 Nm
Cuando BMW decidió entrar en el mundo de las grandes cruisers, lo hizo manteniendo su identidad. En lugar de recurrir a un motor en V como la mayoría de fabricantes estadounidenses, desarrolló el enorme Big Boxer, un bóxer de dos cilindros con 1.802 cc de cilindrada.
Este motor es el corazón de toda la familia R 18, y en la versión R 18 B demuestra perfectamente su filosofía. Entrega 163 Nm de par motor a solo 3.000 rpm, lo que permite mover con absoluta autoridad una moto de gran tamaño pensada para viajar con comodidad.
Además, el carácter del motor se puede modificar mediante los modos de conducción. En el modo Roll ofrece una respuesta suave y relajada, ideal para largas rutas, mientras que el modo Rock libera una personalidad mucho más contundente.
Honda Gold Wing — 170 Nm
La Gold Wing lleva décadas siendo la referencia absoluta en el mundo de las motos de turismo. Es una máquina diseñada para recorrer miles de km con total comodidad, y gran parte de esa experiencia se debe a su excepcional motor.
El 6 cilindros opuestos de 1.833 cc es uno de los motores más refinados que existen en una motocicleta. Su funcionamiento es extremadamente suave y su entrega de potencia resulta casi eléctrica.
Con 170 Nm de par, la Honda Gold Wing no busca aceleraciones explosivas, sino una respuesta constante y poderosa que permita viajar con absoluta tranquilidad incluso con pasajero y equipaje. Es una mecánica diseñada para durar, para rodar durante horas y para convertir cada viaje en una experiencia cómoda y silenciosa.
Harley-Davidson Road Glide — 175 Nm
Harley-Davidson lleva más de un siglo perfeccionando su concepto de motor bicilíndrico en V. El Milwaukee-Eight representa la evolución más moderna de esa filosofía.
En su versión 117 con distribución variable VVT, este motor de 1.923 cc alcanza unos 175 Nm de par motor en modelos como la Road Glide o la Street Glide. Se trata de un propulsor diseñado para mover con facilidad las grandes motos de la marca, ofreciendo una respuesta contundente desde muy bajas revoluciones.
El resultado es una conducción relajada pero poderosa, con ese característico pulso mecánico que sigue siendo una de las señas de identidad de la marca de Milwaukee.
BMW K 1600 GT — 180 Nm
Además de dominar la tecnología bóxer, BMW también ha desarrollado uno de los motores más sofisticados del panorama actual: su 6 cilindros en línea.
Este bloque de 1.649 cc es el corazón de la familia K 1600 y combina una suavidad de funcionamiento extraordinaria con un rendimiento notable. Sus 180 Nm de par motor permiten que estas grandes turismo ofrezcan aceleraciones sorprendentes pese a su considerable tamaño.
El carácter de este motor es muy particular. A bajas vueltas funciona con una suavidad casi absoluta, pero a medida que el régimen aumenta libera una potencia progresiva y muy refinada que lo convierte en uno de los motores más exclusivos del mercado.
Indian Pursuit — 181,4 Nm
Para modernizar su gama, Indian desarrolló el motor PowerPlus, un bicilíndrico en V de 1.834 cc con refrigeración líquida que representa un importante salto tecnológico respecto a sus motores clásicos.
Este propulsor debutó en modelos como la Challenger y posteriormente se incorporó a la Pursuit, una gran touring pensada para competir directamente con las baggers más avanzadas del mercado.
Con 181,4 Nm de par, el PowerPlus ofrece un rendimiento notablemente superior al de los motores Thunderstroke tradicionales. Además, su diseño más moderno permite mejorar la eficiencia y el comportamiento a altas revoluciones.
Harley-Davidson CVO Road Glide ST — 193 Nm
Dentro del catálogo de Harley-Davidson, la gama CVO representa el nivel más exclusivo y prestacional de la marca. En los modelos CVO Road Glide ST y CVO Street Glide ST aparece el motor Milwaukee-Eight 121 High Output.
Este gigantesco V-Twin de 1.977 cc alcanza unos impresionantes 193 Nm de par, situándose entre los motores más contundentes disponibles en una moto de producción homologada para carretera.
La filosofía es clara: ofrecer una aceleración contundente y un carácter mecánico muy marcado sin renunciar al estilo y la presencia de las grandes baggers americanas.
Triumph Rocket 3 Storm — 225 Nm
En lo más alto de esta clasificación aparece una moto que juega en su propia categoría. La Rocket 3 de Triumph siempre ha sido famosa por su gigantesco motor, pero la versión Storm ha llevado el concepto todavía más lejos.
Su propulsor de 2.458 cc es el motor de mayor cilindrada montado en una motocicleta de producción. En su última evolución entrega 182 cv y unos espectaculares 225 Nm de par motor a 4.000 rpm.
Para gestionar semejante empuje, la Rocket 3 utiliza un enorme neumático trasero de 240 mm y un sofisticado conjunto electrónico que incluye control de tracción, modos de conducción y asistencias avanzadas. El resultado es una cruiser absolutamente única, capaz de ofrecer unas aceleraciones que muy pocas motos del mundo pueden igualar.
Tomado de https://soymotero.net/



