No te quedes tirado: así puedes crear tu kit de herramientas en moto definitivo
Monta tu Propio Kit de Herramientas
En este artículo vamos a ver una forma sencilla de montar vuestro propio kit de herramientas de supervivencia para que vuestras salidas en moto no se detengan por un problema menor. Para ello, vamos a revisar mi equipo real, que he ido confeccionando en mis diferentes viajes y actividades en moto a lo largo de los años.
Tengo que reconocer que no soy un gran mecánico y además, tiendo a llevar lo justo y nada más en mis viajes y rutas. No es por pereza o dejadez que mi equipo es esencial, sino más bien porque partiendo de una configuración básica, he aprendido a ir añadiendo o retirando partes de él modularmente, según el tipo de viaje y el momento.
Mitos y leyendas de la mecánica de supervivencia
En primer lugar, permitidme algo de contexto, ya que hay que tener claro qué es un equipo de supervivencia en moto y para qué lo vamos a necesitar. Existen muchos mitos y leyendas en torno a la mecánica en ruta y algunos van quedando atrás, como la creencia de que las motos viejas son mejores para viajar porque se arreglan con un alambre. Pero la realidad es que las motos nuevas se estropean muchísimo menos.
Una moto moderna y bien mantenida no tiene por qué fallar, mientras que con una «tartana» antigua la sencillez mecánica se ve compensada por una mayor probabilidad de avería. Por eso, mi primer consejo es siempre salir con la máquina en el mejor estado posible.
No os frustréis si no sois expertos mecánicos; nadie espera que rectifiquéis un motor en la cuneta con un chicle y un alambre. Hay que ser realistas: la inmensa mayoría de los fallos mecánicos graves acabarán irremediablemente en un taller. De hecho, os diré algo vital: contar con un buen seguro de asistencia en carretera es casi más importante que las herramientas que lleves encima. Si no sabes usar la herramienta o no tienes la pieza específica, una buena cobertura de asistencia será tu mejor aliada.
El mantenimiento preventivo es la clave para no tener problemas en ruta. Muchas veces, los problemas que surgen han estado avisando en casa durante meses y los hemos dejado correr pensando «ya lo arreglaré«. Debéis salir con la moto en perfecto estado de revista para evitar que lo que era un pequeño ajuste en casa, se convierta en una pesadilla (o un incordio constante) en medio de un viaje.
Dicho todo esto, pensad que el 90% de los problemas que realmente podemos arreglar en ruta, son cosas sencillas: manetas dobladas, espejos flojos, algún cable que hay que empalmar o el temido y sempiterno e inevitable pinchazo. Para solventar esto y poco más es para lo que realmente necesitamos estar preparados, no hace falta volverse locos.
Mi Kit de supervivencia en carretera
Mi kit de supervivencia real se basa en tres pilares fundamentales: un rulo de herramientas, un compresor y un kit antipinchazos. Es una configuración sencilla, porque yo mismo no soy un mecánico experto; simplemente es un conjunto que he ido adaptando y refinando con el tiempo según las necesidades específicas de mi moto, quitando peso de lo que no usaba y añadiendo lo que realmente me ha sacado de apuros.
Dentro de mi rulo, que es bastante compacto, siempre encontraréis una llave inglesa, un destornillador con puntas intercambiables y varias llaves planas. También incluyo unos alicates, una llave de tubo de 10 y 11 mm y mi pieza principal: una carraca de 3/8 con vasos y puntas Torx que corresponden con la tornillería de mi moto (fíjate en la tuya cuando configures tu kit). Como «cajón de sastre», nunca faltan fusibles, algunos tornillos de repuesto y, por supuesto, un buen fajo de bridas, que son el recurso universal para cualquier apaño de emergencia, junto con cinta aislante y cinta americana.
Fuera del rulo, pero siempre a mano, llevo un compresor portátil, un elemento básico independientemente de si usas neumáticos con cámara o tubeless. Para los pinchazos en ruedas sin cámara, confío en el kit de mechas con su herramienta de escariado para taponar el agujero. Cuando llevo motos con ruedas con cámara (lo cual considero subóptimo a estas alturas), me acuerdo de coger: desmontadores, una cajita con parches y a veces, una cámara de repuesto.
Por último, siempre llevo conmigo ciertos extras de equipaje que considero herramientas de vida: una navaja, un mechero, una linterna y una multi herramienta (tremendamente útil) que tengo en un pequeño estuche que suelo dejar muy a mano también.
Construyendo un Kit de herramientas desde cero con Louis y Rothewald
Si mi equipo actual desapareciera y tuviera que empezar de cero navegando por la web de Louis, lo tengo claro: mi punto de partida sería el rulo de herramientas métricas Rothewald de 50 piezas.

Es la base perfecta para empezar a confeccionar un kit, porque puedes ir poniendo o quitando cosas dentro, aparte de lo que ya viene incluído:
- 7 llaves combinadas de los tamaños 8, 10, 12, 13, 14, 17 y 19 mm
- juego de llaves Allen de 9 piezas de acero al cromo vanadio en un práctico soporte plegable. Tamaños: 1,5, 2, 2,5, 3, 4, 5, 5,5, 6 y 8 mm
- 1 alicate para bomba de agua de 240 mm
- 1 destornillador intercambiable con 2 hojas para ranuras de 3 y 6 mm y Phillips de tamaños PH0 y PH2
- 1 llave de bujía de 16 y 18 mm
- 1 lámpara de prueba de 6 a 24 voltios
- 5 bridas para cables
- juego de 14 piezas para tensar cables Bowden y de boquilla
- 1 rollo de cinta aislante
- 2 metros de alambre de atar
- 2 metros de cable eléctrico de 1,5 mm² de sección
- 1 barra de bornes de conexión
- 1 multiherramienta con ocho funciones: cuchillo, abrelatas, mandril, sierra, punzón, tijeras, portapuntas y alicates combinados, así como 12 puntas (3 Phillips, 4 ranuradas y 5 puntas de hexágono interior)
Y todo ello en una robusta bolsa enrollable de nylon hidrófugo con correa para el cinturón

Sin embargo, para que este kit sea realmente funcional y parecido al mío, le falta una carraca. Mi recomendación para solucionar esto es complementarlo con el juego de llaves de vaso Rothewald de 38 piezas.

Es una cajita pequeña y robusta que cabe en cualquier parte y contiene:
- Carraca reversible de 1/4» con asistencia en el atornillado
- 1 destornillador con vaso de 1/4
- 2 extensiones: 50, 100 mm
- 1 articulación y 1 adaptador de puntas
- 7 puntas de estrella con orificio guía T10, T15, T20, T25, T27, T30, T40
- 4 puntas planas 3, 4, 5, 6 mm
- 4 puntas de estrella PH1, PH2, PH3
- 3 puntas Pozidriv dobles PZ1, PZ2, PZ3
- 4 puntas de hexágono interior 3, 4, 5, 6 mm
- 10 puntas de vaso con refuerzo en flancos 5,5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14 mm

No hace falta que la llevéis completa siempre (aunque es una caja muy pequeña), podéis simplemente coger la carraca y las puntas que necesitéis para vuestra moto y añadirlas a los huecos libres del rulo grande.
Otra alternativa muy interesante si buscáis algo más compacto para salidas cortas es el rulo de 31 piezas de Rothewald.

A diferencia del grande, éste ya incorpora una carraca de 1/4″ de dientes finos y una selección de llaves planas, vasos y puntas. Es un kit muy potente por lo que cuesta y por el espacio que ahorra.
Reparación de Pinchazos
Uno de los problemas más comunes y limitantes que podemos encontrarnos en ruta es el temido pinchazo, por lo que ir preparados para esta situación es fundamental. Independientemente de si vuestra moto calza neumáticos con cámara o tubeless, el elemento absolutamente indispensable en vuestro kit es un compresor.
En el catálogo de Louis podéis encontrar un modelo compacto de Rothewald que es muy popular, fácil de usar y viene con su propia funda y diversos adaptadores para inflar.

Personalmente, prefiero las llantas tubeless porque simplifican muchísimo la reparación en comparación con las ruedas de cámara. Para los neumáticos sin cámara, lo ideal es contar con un kit de reparación que incluya mechas (o «gusanos») y la herramienta necesaria para limar el orificio e introducir la mecha, lo cual permite solucionar el problema en pocos minutos sin desmontar nada.
En cambio, si vuestra moto usa cámaras, tendréis que cargar con parches y desmontadores, los cuales son más pesados, aparatosos y difíciles de utilizar en plena aventura.

O estos más cortos (más difíciles de manipular):

Para realizar estas intervenciones con éxito, especialmente si os veis obligados a sacar la rueda, hay una herramienta especial de Rothewald que os recomiendo encarecidamente: la toma hexagonal interior para ejes.

Este accesorio es utilísimo porque cuenta con seis medidas métricas (de 12 a 24 mm) que permiten aflojar el eje delantero de casi cualquier marca del mercado, como BMW, Honda o Yamaha. No ocupa casi espacio, tiene un precio muy ajustado y os aseguro que os salvará la vida si necesitáis desmontar el eje en mitad de un viaje.
Seguridad en ruta y primeros auxilios
Más allá de las herramientas para la moto, la seguridad personal es el pilar más importante de cualquier viaje. Os recomiendo encarecidamente tomar un curso de primeros auxilios para saber reaccionar con calma y eficacia ante un accidente.
El botiquín de Moto112+ de Louis facilita esta tarea al incluir un folleto de primeros auxilios en seis idiomas con instrucciones sobre medidas inmediatas que podrían salvar vidas.

Este kit de Louis es especialmente valioso para nosotros porque ha sido diseñado específicamente para vehículos de dos ruedas, siendo compacto, robusto e impermeable para proteger el contenido del polvo y la humedad. En su interior encontraréis todo lo necesario para curas básicas: desde una manta de rescate y guantes desechables hasta tijeras, toallitas de limpieza y diversos apósitos estériles conformes a la normativa DIN 1316712.
Que los dioses te acompañen
Espero de corazón que esta guía os haya resultado útil para comenzar a configurar vuestro propio kit de supervivencia, el cual irá creciendo y adaptándose a medida que acumuléis kilómetros y vivencias en vuestras rutas.
Os deseo sinceramente que nunca tengáis que utilizar estas herramientas para enfrentaros a un problema grave, sino que simplemente os sirvan para solucionar esos pequeños imprevistos que nos regala el camino y os permitan seguir adelante con total confianza.
Hasta la próxima, amigos de Soy Motero, ¡un fuerte abrazo y cuidaos mucho ahí fuera!
Tomado de https://soymotero.net/



