No tires tu casco viejo, podría salvar otras vidas
¿Pensando en cambiar tu casco viejo y obsoleto por otro más avanzado y moderno? Si es así quédate hasta el final porque igual te interesa la segunda vida que podrías darl,e en vez de mandarlo a la basura o amontonarlo por casa sin función alguna. Concretamente como “casco de formación”, dentro de los multiples cursos anuales que imparten equipos de emergencias, cuerpos de bomberos u otras entidades destinadas a abordar situaciones de este tipo.

Mucho más que un simple casco viejo
Ahora que vivimos en la época del reciclaje y las iniciativas ecofriendly, nos parece verdaderamente interesante la crónica publicada en Rider Magazine, a razón de los usos que se le pueden dar a un casco viejo una vez deja de ser eficiente en las labores para las que está diseñado. Es decir, proteger nuestra cabeza en caso de accidente. Según cuenta el autor de este artículo, Scott A. Williams, en EE.UU. suelen ser habituales los llamados cursos de capacitación.
En ellos se instruye a sus asistentes con las “habilidades básicas para brindar asistencia a los transeúntes en el lugar de un accidente hasta que llegara la ayuda profesional”. Entre ellas está la de quitarle el casco a un accidentado de moto (si procede), con “el fin de minimizar la tensión en el cuello de la víctima”, tal y como afirma Scott. Sin embargo comprobó cómo la entidad que impartía el curso, no poseía ningún casco de moto con el que poder simular la situación de una manera eficiente.

Así que lo primero que hizo tras aquella experiencia fue donar su casco viejo al equipo de Servicios Médicos de Emergencia (EMS) de los bomberos de su localidad. Concretamente un modelo modular, el cual pareció ser toda una novedad para el jefe del cuerpo local. Aquella acción sembró un precedente, ya que posteriormente se han donado más cascos viejos a otros servicios de emergencias de otros lugares cercanos, como el Departamento de Bomberos de Springfield.
Más allá de la propia iniciativa llevada por Williams al otro lado del charco, está claro que nosotros podemos replicarla en nuestros lugares de origen. Tenemos la posibilidad de preguntar en los citados estamentos locales si nuestro casco viejo les puede servir de ayuda en los cursos de formación que imparten habitualmente. Tal y como argumenta Scott:

“Usa tu criterio para determinar cuándo es el momento de desechar tu casco. Cuando llegue ese momento, no lo tires. En su lugar, dona tu casco viejo al equipo local de servicios médicos de emergencia para la capacitación de socorristas. Podrías ayudar a salvar una vida”.
Tomado de https://soymotero.net/



