«Me quedé parado frente al televisor», así vivió Marc Márquez el brutal accidente de Álex

-
– Márquez vuelve a competir en Italia tras superar una operación por un tornillo desplazado en el hombro.
-
– El piloto tendrá que pasar una revisión médica clave tras los primeros entrenamientos del viernes.
-
– El campeonato queda en un segundo plano para Marc, cuyo único objetivo es recuperar las buenas sensaciones.
Añadir como fuente de noticias
Marc Márquez regresa a la acción tras perderse la última cita en el Circuit de Barcelona-Catalunya debido a una nueva intervención quirúrgica en su castigado brazo derecho, sin olvidar la pequeña fractura que sufrió en un dedo del pie en Le Mans. Sin embargo, su retorno llega con una perspectiva totalmente distinta, alejada de las prisas por ganar a las que nos tiene acostumbrados.
La situación del campeonato en este momento de 2026 pone las cosas muy difíciles para el piloto catalán. Con una desventaja de 85 puntos frente al actual líder del mundial, el italiano Marco Bezzecchi, Márquez prefiere pisar el freno emocional y asume que el título no puede ser una prioridad inmediata. Forzar las cosas para intentar meterse en la pelea de forma precipitada sería, según sus propias palabras, el camino más rápido para volver a lesionarse.
El calvario físico reciente comenzó a dar la cara de forma seria tras la caída que sufrió el año pasado en Indonesia. Después de muchas dudas, los médicos encontraron que un tornillo se había desplazado un par de milímetros y terminaba presionando levemente el plexo axilar, afectando directamente al funcionamiento del nervio radial. Esta situación provocaba que el brazo fallara de repente, dejándolo sin fuerza en ciertos momentos de la conducción.
La parte más traicionera de esta lesión es que todo ocurría sin que el piloto sintiera el más mínimo dolor, lo que impedía tener un aviso previo antes del fallo muscular. Márquez se dio cuenta de la gravedad del asunto durante los test que se realizaron en Jerez, donde rodó con tranquilidad, sin la tensión ni la adrenalina propias de un fin de semana de carreras, y pudo percibir con total claridad que algo no iba bien en su articulación.
El visto bueno de los médicos para estar en la parrilla de Mugello no es un cheque en blanco, sino una autorización condicionada a la evolución diaria. Los doctores le han otorgado una condición que implica que está listo para salir a rodar, pero su estado de salud se irá revisando de forma continua, especialmente en cuanto se bajen de la moto tras la primera sesión de entrenamientos libres del viernes por la mañana.
«Me han dado el ‘fit to review’, que significa que estás listo, pero que se irá chequeando tu estado, sobre todo después del FP1, que es también un poco a lo que a lo que vengo aquí a Mugelo, a seguir con esta recuperación», explicaba Marc este jueves al mcrófono de DAZN. «Evidentemente, si estoy aquí es porque clínicamente no hay ninguna contraindicación. Simplemente pues que los nervios tienen eso eh y sobre todo también los nervios que pues no daban la señal perfecta a ciertos músculos, pues esos músculos ahora empezarán a trabajar bien y bueno. Es un progreso que puede durar una semana, puede durar un mes… mi trabajo es seguir insistiendo y dar este pasito encima de la moto.»
Las sensaciones durante los últimos días han sido considerablemente mejores, lo que ha empujado al de Cervera a intentar este regreso al asfalto mundialista. El trabajo específico en el gimnasio ha servido para reactivar la zona afectada y comprobar que el brazo responde bien a las cargas de fuerza, detallando que «significa que en el gimnasio me he encontrado mejor, y ese paso pues significará intentar que progrese adecuadamente la recuperación».

La realidad es que el hombro y el húmero de Márquez acumulan ya un historial médico tremendo, con un número de operaciones que obliga a ser extremadamente cautos con las expectativas de rendimiento. El propio piloto es consciente de que recuperar el estado de forma previo a todas estas lesiones es un camino sumamente largo, y se pregunta públicamente dónde se encuentra ahora mismo el límite real de sus capacidades físicas: «¿Dónde está el nuevo 100% de este brazo? Bueno, hemos sacado material, los doctores han limpiado todo y parece que está mejor, pero no deja de tener entre hombro y húmero unas seis operaciones, siete.»
Por este motivo, los objetivos para el fin de semana en Italia se centran en el plano puramente personal y de sensaciones sobre la moto, dejando a un lado los resultados en la carrera del domingo. La meta principal de esta vuelta es encontrar un ritmo cómodo que le permita pilotar con fluidez y volver a disfrutar de la competición a un nivel digno dentro de la exigente parrilla de la categoría reina: «Mi objetivo ahora es recuperar las sensaciones que tenía el año pasado, quizá no perfectas, pero al menos que tenga un nivel decente para poder competir al máximo nivel.»
A todo este proceso de recuperación física se ha sumado una buena dosis de sufrimiento familiar debido al tremendo accidente que sufrió su hermano Álex durante el Gran Premio de Catalunya. Marc presenció la espectacular caída por televisión desde su residencia en Madrid, a cientos de kilómetros de distancia, viviendo unos minutos de muchísima angustia mientras comía antes de que comenzara su propia rutina diaria.
«Imagínate, desde casa se me entrecortó todo, estaba comiendo… bueno, ya había acabado porque digo antes de empezar la carrera quiero comer», comenta el de Cervera. «Y lógicamente cuando ves una caída de ese de ese tipo, sea quien sea el piloto, pero más si es tu hermano, pues me quedé parado delante del televisor. Lo pasé mal, pero bueno, son cosas que pasan en el motociclismo, riesgos que aceptamos todos los pilotos, que por mucho que se mejore, siempre habrá este este riesgo.»
Leer también: La mujer de Cal Crutchlow es la responsable de su vuelta a MotoGP
Afortunadamente para la familia Márquez y para el campeonato, los aparatosos incidentes de Montmeló se saldaron sin lesiones graves para ninguno de los pilotos involucrados. El fin de semana terminó con un gran alivio en el paddock tras ver que las caídas de Álex y de Johann Zarco se saldaron con fracturas que sanarán con el tiempo: «Por suerte, él está bien y me alegro muchísimo. El motociclismo tuvo mucha suerte, no solo por él, sino también por la caída de Zarco, porque pudo ser un domingo que todo el mundo quería olvidar, y por suerte se quedó en dos sustos.»
#LargaVidaalMotociclismo #BikerSonora #SonoraRiders #MotociclismoyRocknRoll #Motociclismo #MotociclistasdeMexico #Rock #Siguenos #Rodadas #México #Sonora #Arizona #Nogales #Navojoa #Obregon #Guaymas #Empalme #AguaPrieta
Tomado de Todocircuito.com



