RUGEN LOS MOTORES EN BAHÍA DE KINO: HERMANDAD BIKER Y PURO ROCK AND ROLL Bahía de Kino, Sonora.
— La costa sonorense se prendió con el rugido de los escapes y la auténtica vibra biker. La plaza principal y su emblemático quiosco se convirtieron en el epicentro de una gran fiesta sobre dos ruedas, reuniendo a motoclubes y rodadores independientes que llegaron a quemar llanta y celebrar en grande.
Entre chalecos de cuero, parches y el infaltable choque de puños, la banda celebró el 21 aniversario del moto club Jauría Sonora. Integrantes de distintas agrupaciones —como Street Homicide MC y rodadores de toda la región— se dieron cita luciendo sus mejores máquinas: desde imponentes cruisers y choppers hasta deportivas como Yamaha y Kawasaki que adornaron el perímetro de la plaza bajo las luces y el papel picado.
«El fogón ya está prendido, ya está toda la raza por acá y no más faltan ustedes», soltó entre risas uno de los asistentes mientras la señal de la ‘mano cornuta’ se alzaba frente a la cámara, recordando que donde hay motos, el rock and roll corre por las venas.
Familias locales, copilotos y viejos lobos de asfalto compartieron bancas, anécdotas de ruta y buen cotorreo en una noche donde predominó el ambiente relajado y la camaradería. Con la brisa del Mar de Cortés de fondo y el sonido de los motores marcando el compás, Bahía de Kino volvió a demostrar que la cultura biker en el norte no es solo rodar: es lealtad, hermandad y pura pasión por el camino.



