Lanzan un “Crowdfunding” para salvar las motos en Nordschleife
El Nordschleife es uno de los circuitos más peculiares del mundo. El trazado “largo” de Nürburging, el que todos conocen como “Infierno Verde” y que era tan peligroso ya en los años ’70 que ya no se competía en él. Pero el aura de trazado imposible ha hecho que a lo largo de los años cientos de miles de aficionados peregrinen a él.
Y es que el Nordschleife, además de sus más de 20 kilómetros y 73 curvas, más allá de su carrusel (en realidad hay dos), de las rectas que no lo son, de los cambios de rasante y de los guardarrailes a centímetros del asfalto tiene otra peculiaridad: puedes sacar un ticket y salir a dar una vuelta.
Puedes hacerlo, eso sí, siempre y cuando tu vehículo esté homologado para circular por la carretera y es por eso que es habitual ver furgonetas, autocaravanas y hasta autobuses. Además tiene unas normas estrictas a la hora de adelantar y circular. La cuestión es que entre todas las normas que tiene el viejo Nordschleife, que en 2027 cumplirá su centenario, es que cambiaron las normas y las motos quedaron prohibidas parcialmente.
Para Bolinger la restricción de entrada en el Nordschleife discrimina a las motos
Según la nueva norma las motos no tendrían espacio en las vueltas turísticas (Touristenfahrten) y aunque podían entrar a la pista solamente han podido hacerlo en tandas exclusivas para motos y guiados por instructores. Eso, como es lógico, no ha agradado a todo el mundo y Ralf Bollinger se puso manos a la obra para intentar revertir la situación.
Se han recogido más de 5.000 firmas hasta el momento, pero este hombre que lleva tres décadas rodando por el Nordschleife tiene un plan. Está recaudando dinero a través de un “Crowdfunding” para contratar un bufete de abogados con experiencia que consiga revertir la situación. Estima que el coste de empezar el proceso con un informe pericial y una solicitud formal al operador del circuito tendrán un coste de unos 10.000 euros.
Para eso ha puesto en marcha este micromecenazgo que tiene como principal argumento que la ley de Renania-Palatanido se refiere al acceso no discriminatorio al recinto. Una legislación recogida durante la privatización del circuito. Bollinger busca tanto restablecer las sesiones mixtas e impugnar una aplicación desigual, según su criterio, de los derechos de acceso. Si quieres echarle una mano puedes firmar en este enlace o donar en este donde, por ahora, lleva recaudados algo más de 1.400 euros.
Tomado de https://soymotero.net/



