73 CV, suspensión neumática y embrague electrónico por menos de 10.000 euros: esta bobber promete

– La Benda Rock 707 monta un V2 de 692 cc con 73 CV y 68 Nm.
– Su suspensión neumática permite variar la altura del asiento entre 690 y 720 mm.
– El precio en Alemania es de 9.999 euros, más los gastos de traslado.
Benda ya tiene precio para su nueva Rock 707, una bobber que llega a Europa con una combinación poco habitual en esta categoría. A primera vista, la Rock 707 sigue las recetas habituales de una bobber. Es larga, baja y tiene unas formas muy marcadas, con un depósito grande, un asiento de aspecto minimalista y unas ruedas de 16 pulgadas bastante anchas.
La diferencia aparece cuando se mira su parte técnica. Benda ha colocado en esta moto dos soluciones que normalmente no encontramos juntas en una custom de menos de su precio: una suspensión neumática trasera de doble cámara y un embrague controlado electrónicamente.

El motor también tiene un papel importante. Se trata de un bicilíndrico en V de 691,6 cc, refrigerado por líquido y con ocho válvulas. Entrega 54 kW, equivalentes a 73 CV, a 9.000 rpm, mientras que el par máximo alcanza los 68 Nm a 6.500 rpm.
Benda ha optado por una configuración pensada para ofrecer una respuesta utilizable en una moto de este tipo. El propulsor incorpora además un eje de equilibrado interno, diseñado para reducir las vibraciones que llegan al piloto durante la aceleración y los cambios de marcha.
La transmisión final se realiza mediante correa, en lugar de utilizar una cadena. Es una solución que encaja bien con el planteamiento de la Rock 707 y que también reduce las tareas de mantenimiento habituales asociadas a una transmisión secundaria convencional.
Uno de los elementos más curiosos está escondido bajo el asiento. La Rock 707 utiliza una suspensión neumática trasera de doble cámara con gestión electrónica. El sistema puede modificar la altura de la moto en un margen de 30 mm.
La altura del asiento puede situarse entre 690 y 720 mm, algo que puede resultar especialmente interesante para pilotos que buscan una moto de este tamaño pero quieren tener más facilidad para apoyar los pies en el suelo.
La electrónica también puede adaptar el funcionamiento de la suspensión en función de la carga y de las condiciones de la carretera. Al detenerse, el sistema puede bajar la moto y, cuando vuelve a ponerse en movimiento, recuperar la posición de funcionamiento.

El otro gran reclamo de la Rock 707 es su BEC MK-II, el sistema de embrague electrónico de Benda. La marca no elimina la maneta convencional, por lo que el piloto puede seguir utilizando la moto de manera tradicional cuando quiera.
La alternativa es dejar que la electrónica gestione el embrague. De esta forma, después de iniciar la marcha, es posible realizar los cambios de relación sin tener que accionar continuamente la maneta.
El sistema está pensado especialmente para tráfico urbano y trayectos largos, donde tener que utilizar el embrague constantemente puede resultar más cansado. La caja de cambios sigue siendo manual: la electrónica actúa sobre el embrague, no convierte la Rock 707 en un scooter ni en una moto con cambio automático completo.
Las dimensiones dejan claro que estamos ante una cruiser de tamaño considerable. La Rock 707 mide 2.285 mm de largo, tiene una distancia entre ejes de 1.550 mm y declara un peso en orden de marcha de 235 kg.
El depósito tiene 16 litros de capacidad, mientras que el consumo homologado que figura en la ficha europea es de 5,3 l/100 km. El asiento parte de los 705 mm en la configuración estándar, aunque la suspensión neumática permite modificar esa cifra.

En la parte delantera encontramos una horquilla invertida con 130 mm de recorrido y un disco de freno de 320 mm acompañado por una pinza radial de cuatro pistones. Detrás utiliza un disco de 260 mm con pinza de dos pistones.
Las ayudas electrónicas incluyen ABS y control de tracción, además del sistema de embrague antirrebote. También hay acelerador electrónico y control de crucero, dos elementos que amplían el equipamiento disponible en una moto con un planteamiento claramente rutero.
El cuadro de instrumentos también se ha actualizado respecto a lo que sería habitual en una bobber tradicional. Benda instala una pantalla TFT de 3,6 pulgadas, con un brillo declarado de 800 nits y un ángulo de visión de 120 grados.
El equipamiento se completa con conexiones USB-A y USB-C, de manera que el piloto puede mantener cargados sus dispositivos durante los desplazamientos. La marca también ofrece distintas posibilidades para configurar la parte trasera, con asiento para dos personas o una solución de carga.
La comercialización europea ya está en marcha y Alemania es uno de los primeros mercados donde se ha publicado oficialmente el precio. Francia también figura entre los primeros países en recibirla, mientras que la expansión continuará posteriormente por otros mercados europeos. El precio anunciado en Alemania es de 9.999 euros.
En España, Benda ya tiene presencia con modelos como la LFC 700, además de las gamas Chinchilla, Dark Flag y Napoleon. La Rock 707 todavía no tiene confirmada una tarifa española, por lo que habrá que esperar para saber cuándo llegará y cuál será su precio definitivo en nuestro país.
Nota original publicada en el portal de todocircuito.com el 17 de septiembre de 2026: https://www.todocircuito.com/noticias/42967-73-cv-suspension-neumatica-y-embrague-electronico-por-menos-de-10.000-euros:-esta-bobber-promete.html.
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