Kawasaki Stockman: Pastorear el ganado nunca fue tan divertido
Kawasaki, al igual que ocurre con casi todas las marcas, ofrece según que modelos en algunos de los mercados donde opera. Este es el caso de la Stockman una montura que actualmente está disponible para su compra en países tan dispares como Indonesia, Australia o Nueva Zelanda.
En todos ellos se comercializa una misma versión que, si destaca por algo, es por su lograda eficiencia. Especialmente en circunstancias de trabajo, uso para el que se ha desarrollado especialmente a tenor del equipamiento que monta.
Kawasaki Stockman: Sencillez eficiente
Stockman, traducido directamente del inglés, significa algo así como pastor. Alguien que se dedica a este tipo de labores en el ámbito rural. Así que os podéis imaginar cuál era el objetivo por parte de Kawasaki a la hora de darle forma a esta montura en particular. De hecho, las imágenes oficiales con las que publicita el modelo están tomadas en un claro escenario agropecuario.
En el apartado técnico nos encontramos con una motocicleta basada en la conocida KLX 230. Esto pasa por equipar un motor monocilíndrico de 233 cc refrigerado por aire y asociado a una caja de cambios de seis velocidades. La marca declara una potencia final de 19 CV a 7.600 rpm, con un par máximo de 19,8 Nm a 6. 100 vueltas. La parte ciclo se complementa con un bastidor perimetral de acero de alta resistencia junto a una horquilla convencional y un amortiguador central trasero.
La frenada recurre a un disco por eje, de 265 mm de diámetro delante y 220 mm detrás. Un equipo de llantas radiales calzadas con neumáticos Offroad en medida 80/100-21 51M y 100/100-18 59M, son las encargadas de proporcionarle a la Stockman las capacidades precisas para rodar sobre cualquier terreno. Por otro lado, Kawasaki incorpora una serie de accesorios de equipamiento enfocados a facilitar el trabajo de aquellos que hacen uso del modelo en las citadas explotaciones agrarias o ganaderas.
Empezando por sendas parrillas portabultos ancladas a la parte posterior de la moto y el faro delantero. De hecho, este último viene envuelto por una contundente carcasa plástica. También dispone de instrumentación totalmente digital, caballetes laterales dobles, bloqueo de la maneta de embrague, protectores resistentes para las manos y el motor, y un amplio faldón trasero a modo de guardabarros.
En definitiva, la Kawasaki Stockman ofrece todo lo necesario para que la vida campestre se convierta en una tarea más liviana y eficiente. Lejos de su operativa principal, no hay duda de que esta sencilla Offroad tiene “su aquel”.
n modelo que en mercados como el neozelandés se ofrece actualmente en su versión 2026 por un precio final inferior a los 4.000 euros al cambio. Lástima que no podamos disfrutar de sus bondades en la “floreciente Europa”.
Tomado de https://soymotero.net/



