Crónica y Fotos del LEYENDAS DEL ROCK – Viernes 7 con IN FLAMES + STRATOVARIUS + SARATOGA + SAUROM + DARK MOOR + MIND DRILLER + DAERIA + EMPLOYED TO SERVE + AGAINST MYSELF + THE BABOON SHOW + WINGS OF STEEL + FUTURE PALACE+ XERIA + CHEZ KANE

Nunca es fácil abrir un festival y más con el calor que estábamos viviendo, pero CHEZ KANE supo combatir todas las adversidades y darnos un concierto que se disfrutó de principio a fin.
La vocalista venía a presentar su reciente disco de estudio “Reckless” y aunque la asistencia en los primeros compases del concierto fue escasa, a lo largo de su actuación acabó siendo ovacionada por una gran cantidad de seguidores que quedaron más que satisfechos con su hard rock melódico.
La propia Chez estuvo todo el concierto sonriente, contenta y agradecida que fuéramos a presenciar su concierto, junto a una banda que estuvo totalmente implicada y que también se les vio disfrutar encima del escenario.
“Personal Rock N’Roll” del nuevo álbum inició el concierto donde el sonido les acompañó y no tuvo ningún percance. “Too Late For Love” es ya uno de los temas insignia de CHEZ KANE y eso se notó cuando el público saltó y cantó el estribillo a pelno pulmón. La única nota negativa que puedo poner fue el uso de coros pre grabados, y aunque el resto de miembros se acercaban a sus micrófonos para cantar los estribillos, estaba claro que salían disparados.
Ya con más gente presente la vocalista nos agradeció la presencia y dio paso a “Love Tornado” otra canción que como toda su discografía, pretende rescatar ese sonido AOR ochentero que tanto triunfó en esa década.
La vocalista soltó algunas palabras en español y nos dedicó “Nationwide” de su segundo trabajo de estudio “Powerzone”. Desde luego Chez tiene una voz preciosa y melódica que casa muy bien con el estilo y estuvo todo el concierto a un nivel excelente pese al calor, llegándonos a preguntar cómo éramos capaces de soportarlo.
Ahora, guitarra en mano, presentó “Reckless” y después en exclusiva y por primera vez, interpretaron “Bad Girl” tema del cual han publicado recientemente un vídeo. Fue también divertido ver a los dos guitarristas interactuar entre ellos, los cuales no paraban de dar patadas voladoras y moverse por el escenario.
Ya de nuevo sin la guitarra, Chez presentó “Love Gone Wild” y con “Strip Me Down “ continuó desgranando su último trabajo. A estas alturas del concierto se la veía sufrir un poco por el calor y le costaba respirar, pero continuó cantando de manera sobresaliente, demostrando su profesionalidad.
De nuevo nos agradeció el apoyo que le estábamos brindando a su proyecto y dio paso al que, según sus palabras, es la canción más sexi del nuevo disco, “Tongue of Love”
Tras presentar a los miembros da la banda y pedir que les brindáramos un aplauso, los bises llegaron con “Rocket on the Radio” y la genial “Powerzone” con la que se finalizó un concierto muy bueno donde CHEZ KANE volvió a brillar y a demostrar que el AOR no es cosa del pasado. Es la segunda vez que la veía en directo y puedo asegurar que se ha notado una mejoría en su directo. Si tenéis ocasión de verla en su próxima visita (que ojalá sea pronto) no os la perdáis.
XERIA están en línea ascendente desde hace tiempo. La banda ha crecido mucho escénicamente y da la impresión clara que cada vez se lo cree más y más, especialmente su cantante Marina Sweet quien además de cantar de maravilla, destila actitud y credibilidad absoluta encima del escenario. El resto de la banda, igual.
Quiero destacar a su batería Cesar quien demostró un gran nivel.
Es una pena que no tocarán en uno de los escenarios principales. No obstante, en el escenario de arriba ofrecieron un gran concierto, gozando de un notable sonido gracias al destacado trabajo de mi amigo Vasco.
Sus canciones son una mezcla de melodía, muy trabajada y de calidad, y fuerza. Parece que su menú está funcionando gracias a sus buenos álbumes y conciertos como este donde salieron vencedores.
La banda salió a por todas con una introducción y «Una lágrima más» que fue el segundo adelanto de su segundo álbum, «Edén» y «Mi Reina». Me encanta el inicio de la canción y su letra: «Eres la llama del silencio. Prendes el hielo de mi voz. Me ciega tu luz, juego en tu calor. Somos sol y tinieblas».
Para el siguiente tema contaron con la colaboración a la voz de Ani de LAST DAYS OF EDEN, que se marcó un gran dúo con Marina en «La luna siempre brilla» dejando en alto el concierto.
A partir de ahí, XERIA se veían vencedores y remataron con «Fuego», uno de sus mejores temas, y «Contra las estrellas» otro tema que la primera vez que lo escuché, me enamoró.
El nuevo single «Arena entre los dedos» y el mítico «Miedo» cerraron una actuación más que notable de una banda que está en alza.
Otra banda que para mi fue un descubrimiento. Los conocía sí, sí, pero fue la primera vez que los vi en vivo. Me pareció una formación muy interesante, sin llegar a ser superclases, pero si los vi como una apuesta clara dentro del post-hardcore/alternative rock.
Para quien no los conozca, es una banda alemana, de Berlín, liderada por la cantante Maria Lessing, una vocalista polifacética que alterna los guturales con la voz limpia. Su propuesta me parece apta para amantes de bandas tipo BRING ME THE HORIZON, BAD OMENS, ARCHITECTS, -que tocarán en el LEYENDAS 2027-, WHILE SHE SLEEPS, BEARTOOTH o I PREVAIL.
La vocalista Maria Lessing dominó el escenario con una potencia vocal cruda, alternando con fluidez entre gritos brutales y melodías limpias y vulnerables, respaldada por ritmos pesados y contundentes, y capas electrónicas cinematográficas.
Maria Lessing transmitió una emoción intensa al público, manteniendo un tono fuerte y una gran determinación. En cuanto al tema instrumental Maria está apoyada por el resto de su banda con dinámicos riffs de guitarra de Manuel Kohlert que se combinan con los potentes ritmos de batería de corte industrial de Johannes Frenzel, creando una densa pared de sonidos.
La banda combinó su instrumentación potente con sintetizadores y elementos electrónicos pregrabados, recreando en el escenario una intensa atmósfera.
De los temas que tocaron más destacados, me quedé con “Deep blue” de su disco “Resurgence “, “Nixy”, “Uncontrolled” y “Defeating Gravity” de su álbum “Run”.

Quedé gratamente sorprendido al llegar al escenario New Rock y encontrarlo lleno hasta la bandera para el concierto de los norteamericanos. Desconocía la popularidad que la banda tenía ya y tras su concierto lo entendí, y es que lo que presencié fue de otro planeta.
Esta joven banda formada en 2019 tienen dos discos en su haber y destacan por su estilo, heavy metal técnico que bebe de bandas clásicas y que también llaman la atención por dos de sus miembros, el vocalista Leo Unnermark y el guitarrista Parker Halub, que nos dejaron boquiabiertos con su técnica.
Eso es algo que ya se apreció en el primer tema, “Burning Sands”, donde el vocalista alcanzaba unas notas agudas que recordaban mucho a Geoff Tate en sus años en QUEENSRYCHE, de hecho la banda se nota que ha sido una influencia en el sonido de WINGS OF STEEL.
“Liar in Love”, más cercana al hard rock nos trajo un solo de guitarra que se escuchó algo bajo pero ya dejó entender que la banda tira hacia el lado técnico y que pese a su juventud, estamos ante una formación que saben lo que hacen y que han sabido crear un sonido y camino propio.
Con “Saints and Sinners” retornaban a su segundo trabajo “Winds of Time” recordando ahora a otros referentes del heavy metal americano como son RIOT. Ya únicamente con 3 canciones, la gente empezó a corear el nombre de la banda, así que se puede decir que triunfaron con su propuesta y fueron de las bandas triunfadoras del escenario New Rock.
“Rhythym Of Desire” mostró el lado más melódico de WINGS OF STEEL, con ciertos toques a DOKKEN o SCORPIONS y rápidamente cambiaron de fórmula con “Fall in Line”, más próxima al speed metal.
De nuevo fue Unnermark quien nos dejó alucinando con sus registros durante “Flight of the Eagle” llegando a momentos que me recordaron al genial Michael Kiske en este medio tiempo más comedido pero igualmente bestial.
Fue durante ese momento del concierto cuando hubo una pedida de matrimonio, para sorpresa de todos y que dio lugar a la épica “Winds of Time” de 10 minutos de duración donde se pueden ver todos los recursos de la banda y que pese a su duración fue uno de los mejores momentos de su actuación.
Lamentablemente llegábamos al final del concierto y la propia “Wings of Steel” ponía el punto final a un show que superó las expectativas de muchos y que puedo asegurar que la banda se ha ido con nuevos fans bajo el brazo. Con formaciones así aún me cuesta creer que haya gente que diga que no hay relevo generacional en el heavy metal. Si no conocéis a la banda, os la recomiendo encarecidamente.
Estábamos avisados. THE BABOON SHOW ya habían dado muestras de su potencial en nuestro país, tanto en sala como en algunas de sus apariciones en los festivales veraniegos. Hay bandas que son una apisonadora, una máquina imparable en directo, un cóctel incontenible de diversión y garra rockera. Y si además a todo lo anteriormente expuesto le sumas el carisma, la entrega y la locura de una frontwoman como es la incansable, explosiva e impredecible Cecilia Boström, ten claro que lo tienes absolutamente todo para incendiar cualquier escenario que pises y dejar, literalmente, al público rendido a tu paso. Seguramente habrá quien pueda poner pegas estilísticas a la propuesta del combo sueco. Pero lo que es absolutamente indiscutible es que, si uno empieza a ver su descarga, queda irremediablemente anclado frente al escenario para ver qué es lo que va a suceder con Cecilia.
Disfrutando del calor de la tarde y, como en ellos viene siendo la tónica habitual, dispuestos a barrer con todo a su paso, aparecían en escena THE BABOON SHOW, contando con la cálida bienvenida de un público que, mayoritariamente, tenía claro a lo que se enfrentaba. No defraudaron, desde el mismo arranque con esa determinante declaración de intenciones que es “Be A Baboon”; el cuarteto supo conectar con una audiencia que quiso ser parte activa del show, bailando incansablemente mientras coreaba cada uno de los estribillos que nos propuso una Cecilia que volvió a ser una auténtica bomba de relojería, ganándose a pulso el galardón de ser la frontwoman más marchosa e histriónica de esta XX edición del LEYENDAS DEL ROCK.
Sin embargo, sería injusto centrar todos los elogios en la figura de la vocalista y showwoman, ya que sus compañeros también aportaron lo suyo para hacer que su descarga acabara convirtiéndose en un auténtico desmadre. Fueron los bailecitos con los que nos deleitaron la propia Cecilia y la bajista Frida Stähl, los que provocaron que a más de uno se le escapara una carcajada mientras movía los pies siguiendo el marchoso ritmo de la inapelable “Walk The Walk”. Por supuesto que también hubo vacileo, y mucho, a lo largo de su descarga, permitiéndonos ser partícipes del descaro e irreverencia netamente punk que desplegaron durante el garajeo “Holiday”.
Una y otra vez, la banda se dedicó a invitarnos a cantar estribillos tan punzantes como pegadizos, logrando que temas como “God Bless You All” fueran coreados tanto por los fieles que ocupaban las primeras filas como por los curiosos que miraban atónitos desde la distancia las constantes carreras de la incansable Cecilia. Poco a poco, a medida que el show iba avanzando, los ánimos se iban caldeando, hasta el punto de que fue durante “Forward In Revenge” cuando la vocalista se encaramó por primera vez a la valla de seguridad. Acto seguido, sería el guitarrista Simon Dahlberg, -autobauitizado como “Don Simon”, para hacer estallar al público en una tremenda carcajada-, quien se encargó de flanquearnos el paso hacia los desarrollos más marchosos y de esencias setenteras de “You Got A Problem Without Knowing It”, que incluyó en su parte final un guiño al “War Pigs” de BLACK SABBATH.
No fue esta la única concesión que se permitieron hacia derroteros más cercanos al hard rock y el heavy metal. Y es que en el apabullante riff de “Hurray” pudimos distinguir de forma incontestable la alargada figura de la banda de los hermanos Young, mientras Cecilia se movía de forma enfermiza por el escenario como si fuera la reencarnación del propio Bon Scott. Bastante menos crudo y afilado, para incidir en su apabullante intensidad melódica, llegaba el momento de dar un rotundo viraje para hacernos cantar durante la envolvente “Could You Be It”. Nuevamente, la garra de la guitarra netamente punk y la endiablada velocidad de la sección rítmica servirían para espolear al personal durante la enérgica y vitalista “Playing With Fire”, que nos dejaba a “Don Simon”, haciéndose cargo de parte de la letra mientras Cecilia desaparecía momentáneamente del escenario.
Ataviada con un modelito diferente, en esta ocasión al más puro estilo “The Rocky Horror Picture Show”, Cecilia regresaba a escena para liderar las sonoridades más wéstern de la desgarradora “The Afterglow”, que se convertía en la excusa perfecta para que la vocalista nos hiciera cantar, una y otra vez, su apabullante melodía. Sin embargo, lo mejor estaba todavía por llegar. Fue durante “Oddball” cuando la impredecible vocalista decidió que era un buen momento para bajarse del escenario. Así que se plantó frente a sus compañeros y nos pidió que nos sentáramos a su alrededor mientras ella danzaba como si estuviera poseída. Mientras regresaba al escenario “Don Simon”, tuvo que hacerse cargo de “Tonight”, que llegó acompañada de una oleada de “surfistas” que intentaba llegar navegando al escenario.
A estas alturas, la descarga de los suecos se había convertido en un absoluto desmadre. La audiencia estaba encendida y Cecilia parecía totalmente poseída. Tocaba, pues, rematar el show, dejar constancia del indiscutible triunfo de unos THE BABOON SHOW que dejaron huella entre el público del Leyendas. “Radio Rebelde” fue otra de las que hizo que el respetable cantara incansablemente, alcanzándose el clímax total cuando Cecilia se lanzó a la muchedumbre para, pasando de mano en mano, volver a llegar al escenario para rematar el tema. La despedida definitiva, el broche de oro para una descarga que seguro permanecerá en el recuerdo de los que la disfrutamos, corrió por cuenta de la cachonda “Me, Myself And I”.
THE BABOON SHOW dejaron constancia con su descarga en el LEYENDAS DEL ROCK de que un concierto de rock puede ser algo más que un espectáculo musical, y para ello no hacen falta grandes escenografías ni montajes. Solo buenos temas, actitud y ganas de divertirse y divertir.
El viernes continuaba para nosotros con AGAINST MYSELF, que saltaron al tercer escenario con cierto retraso debido, aparentemente, a algún problema técnico. Desde fuera pudimos ver a su mánager, Tomás Quílez, intentando organizarlo todo para que la actuación pudiera arrancar cuanto antes. Son esos pequeños marrones que forman parte de cualquier festival y que normalmente el público ni siquiera llega a percibir en toda su dimensión.
Una vez solventados los problemas y con la banda ya sobre las tablas, la situación cambió radicalmente. Las primeras filas estaban muy entregadas y AGAINST MYSELF desplegaron ese metal sinfónico construido alrededor de una voz femenina de corte lírico de la genial Elizabeth Amoedo, muy operística, que inevitablemente puede recordar por momentos a bandas como WITHIN TEMPTATION. Y precisamente la voz fue uno de los puntos fuertes del concierto: limpia, potente y tremendamente segura durante el tramo que pudimos presenciar.
Musicalmente también sonaron bastante bien una vez superado el accidentado comienzo. Los teclados, disparados, aportaban buena parte de la carga sinfónica mientras las guitarras daban el contrapunto más contundente. Me llamó la atención además el cambio de guitarra durante la actuación, dejando a un lado el espectacular mástil doble para continuar con una guitarra convencional. Pequeños detalles que uno termina observando inevitablemente cuando además de disfrutar del concierto está intentando cazar imágenes desde el foso.
Me dio la sensación de estar ante una banda cuyas complejas composiciones no han sido entendidas debidamente por el público mayoritario. ¿Estaremos ante otro de esos casos en los que, pasados los años, los elevaremos a la categoría de discos y bandas de culto?
Uno de los momentos que mejor recuerdo llegó con “I Was Born to…”, letra con la que arranca el genial corte «Through the End of Times», la cual forma parte de su álbum de 2015 «Odyssey To Reflexion», presentada por la propia banda como uno de sus clásicos. El tema sonó especialmente bien y permitió comprobar el excelente estado vocal de su cantante, seguramente una de las cosas que más me convencieron de AGAINST MYSELF aquella tarde. Poco después llegó otra canción presentada con una referencia a unas “sirenas encantadoras”, aunque no tengo anotado el título con suficiente seguridad como para aventurarme a identificarla.
Pero aquel concierto tenía un componente mucho más importante que cualquiera de esos detalles. Durante la actuación, la banda confirmo (ya había sido anunciado) que este sería su último concierto. Lo hicieron intentando contener la emoción, diciendo que no querían llorar, pero evidentemente aquello transformó inmediatamente el significado de todo lo que estábamos viendo. Ya no era simplemente otra actuación dentro de una interminable jornada festivalera: estábamos asistiendo a una despedida. Hablando con algunos colegas y amigos que encontré entre el público, todos me decían que era una pena, y que este grupo merecía más.
Y quizá por eso las primeras filas respondieron con todavía más intensidad. Siempre resulta extraño descubrir una banda justo cuando está bajando el telón, pero al menos AGAINST MYSELF pudieron hacerlo sobre un escenario del Leyendas del Rock, rodeados de seguidores y ofreciendo una actuación vocalmente sobresaliente. No es mala manera de escribir el último párrafo de una historia.

Cada día me doy cuenta más y más de lo difícil que es escribir una crónica justa y equilibrada y eso que llevo en esto muchos años.
Me encanta SARATOGA y en LEYENDAS DEL ROCK ofrecieron un gran concierto porque son muy buenos músicos y sus canciones son excelentes.
La ejecución de estas fue casi perfecta, el fichaje de Charly Parra es un soplo de aire fresco ya que es un guitarrista de elevado nivel, tiene imagen y lo dio todo escénicamente. Arnau y Niko lo bordaron y Tete cantó «que te cagas» (perdón por la expresión) y fue el mejor de los mejores, pero el sonido enturbió su concierto y le restó muchos enteros. Es difícil decirlo y me fastidia, pero es altamente alarmante para una banda con la trayectoria y los años que lleva.
El sonido les pasó factura. Por lo demás, SARATOGA estuvieron colosales, pero el resultado final no fue óptimo.
La banda se comportó genial, con un Tete exultante y un repertorio muy bueno, aunque para algunos faltaron canciones y sobraron otras. Por ejemplo, tres baladas en un show como el del LEYENDAS fueron excesivas, entre ellas un «Si amaneciera» que con los nuevos arreglos no les quedó muy redonda. Las otras fueron «Hasta el día más oscuro», cantada por Tete de maravilla y «Lejos de ti».
Temas como «Resurrección», «A Morir, «Perro Traidor» o el latigazo «Maldito corazón» fueron pura dinamita.
Los «nuevos» «Inteligencia artificial» y «A toda velocidad», ambos con los vídeos en pantalla de fondo, sonaron notalmente, así como el pegadizo y comercial «No sufriré jamás por tí» , que fue de lo más acertado de su actuación.
Seguro que los que no los vieron en directo alucinaran porque habrán leído otras cosas o es posible que se dejen llevar por la típica foto final con el público de fondo, o los que estuvieron en las primeras filas donde estás cerca de la banda pero no escuchas el sonido general como el resto, no estarán de acuerdo, incluso la propia banda.
Me encanta SARATOGA y los quiero «a morir», pero el sonido, que cada vez es más importante en un festival grande, no fue el ideal.
Lamentablemente no pudimos ver su show. Estas son las fotos:
Había muchas ganas de ver a STRATOVARIUS en el LEYENDAS DEL ROCK ya que venían con un repertorio exclusivo donde únicamente iban a interpretar canciones de sus álbumes más míticos y los que los pusieron en su día en la primera línea del power metal europeo. Los fineses son una de esas bandas que nunca faltan en festivales españoles, estando bien arraigados en estas tierras, así que verles realizando un setlist diferente siempre es de agradecer.
Con una puesta en escena sobria, la intro de “Destiny” ya nos ponía en situación y la banda apareció para regalarnos el primer clásico de la noche. Gozaron de buen sonido y la banda estuvo a la altura de su leyenda, con un Timo Kotipelto que estuvo correcto a la voz, el cual no arriesgó mucho en los agudos pero dio la talla durante todo el concierto. Del resto de la banda poco hay que decir, con el siempre brillante Johansson a los teclados, Matias Kupiainen a la guitarra, el cual estuvo sobresaliente, Lauri Porra al bajo, que fue el que más se movió en el escenario y Rolf Pilve a la batería. Se podía notar su carácter nórdico y siempre ha sido una banda poco comunicativa y estática en el escenario, pero lo suplen con su técnica y calidad musical.
“Phoenix” fue el siguiente clásico en hacer aparición el cual enlazaron directamente con “Kiss of Judas”, que fue aclamado por una audiencia hasta ahora satisfecha por el aluvión de himnos que la banda estaba desatando sobre Villena.
“S.O.S” volvió a abordar el disco “Destiny” donde las líneas de bajo de Lauri Porra y el magistral Johansson tuvieron sus momentos para brillar. Tampoco faltó el impresionante solo de guitarra de Kupiainen al inicio de “Stratosphere” que demuestra que STRATOVARIUS son uno de los padres del power metal neoclásico, regalándonos esta pieza instrumental tan llena de matices.
Si hay un tema capaz de poner a la gente a saltar es “Paradise” uno de los buques insignia de la banda y una de las canciones destacadas del genial disco “Visions” que fue uno de los momentos más destacados del concierto de unos STRATOVARIUS que iban a tiro fijo con este repertorio y que ya solo con eso lo tenían todo para salir vencedores.
Otra que no podía faltar era “Black Diamond” la cual además vino acompañada por un espectáculo de fuego de mano de unas bailarinas que estuvieron durante todo el tema haciendo todo tipo de malabares, con tragafuegos, coreografías… algo que sumaba más a un concierto que iba cada vez a más.
Tras eso tuvimos un pequeño paréntesis para que Kotipelto nos hablara del set especial que estaban realizando en exclusiva para nosotros y dar paso a “Eagleheart” otra de las bazas que la banda no dudó en emplear en esta noche de himnos.
El vocalista también señaló que en exclusiva iban a tocar “Forever” la cual no estaban incluyendo en esta gira, pudiendo disfrutar de esta emotiva balada que cierra el álbum “Episode”
“Legions” destacó por el fenomenal trabajo de Johansson a los teclados, no en vano estamos ante uno de los mejores teclistas del power metal y un auténtico virtuoso y uno de los temas más heavys de la formación finesa que siempre es un auténtico placer disfrutar en directo.
“Speed of Light” era una de esas canciones que estaba esperando que sonara esa noche y no faltó en este desfile de clásicos de una banda que estaba ya en su momento álgido, con Kotipelto correteando por el escenario, el cual como digo, no arriesgó mucho en las notas agudas, pero a cambio ofreció un concierto donde estuvo correcto y a la altura.
Para finalizar se quisieron despedir con “Hunting High and Low”, la cual alargaron con solos de cada miembro y nos hicieron cantar el estribillo, con Kotipelto diciendo que en resto de países donde habían estado lo cantaban más fuerte, un recurso algo manido a estas alturas pero que sirvió para que efectivamente, los presentes lo cantáramos a pleno pulmón.
Y con eso se terminaba un concierto donde STRATOVARIUS venían con medio concierto hecho, ya que con ese repertorio es difícil fallar y cumplieron, dándonos sus temas más conocidos junto a alguna joya y una banda que lo dio todo, siendo un auténtico regalo para sus seguidores y un homenaje a la etapa dorada de una banda que sigue estando en lo alto del power metal.
DAERIA fueron otra de esas bandas que tuvieron que pelear contra una competencia considerable en otros escenarios, con STRATOVARIUS e IN FLAMES formando parte de la oferta simultánea del festival. Aun así, consiguieron reunir a bastante gente frente a las tablas, y tardaron muy poco en demostrar que habían venido al Leyendas con los deberes hechos. No solo musicalmente: probablemente fue uno de los conciertos más cuidados que vimos en el escenario New Rock en lo que respecta a puesta en escena.
La banda acompañó su actuación con pantallas laterales, proyecciones de dragones y diferentes elementos visuales, consiguiendo que el escenario tuviera personalidad propia. Todo estaba bastante trabajado, desde el atrezo hasta la iluminación y, por una vez, tengo que hacer una mención especial a algo que normalmente sufrimos quienes estamos con una cámara entre las manos: el batería estaba perfectamente iluminado. Probablemente el mejor iluminado que fotografié durante todo el festival. Parece una tontería, pero viendo las cuevas en las que suelen meter a los pobres bateristas, se agradece.

Pero de poco serviría tanto envoltorio si musicalmente aquello no funcionara, y DAERIA sonaron MUY bien. Potentes, definidos y con todos los instrumentos perfectamente distinguibles. Me gustó especialmente el trabajo de la guitarra de Carlos Sinisterra, con algunos solos realmente buenos que sobresalieron dentro de un conjunto muy compacto. En cuanto a la voz principal, cumplió correctamente durante todo el concierto, aunque personalmente no me pareció el elemento más espectacular de una actuación cuyo verdadero punto fuerte estuvo precisamente en el conjunto.
Hubo un pequeño susto después de “Miedo”, cuando todo se apagó y el concierto quedó completamente detenido durante aproximadamente un minuto. Por suerte el problema no fue a mayores y la banda pudo regresar rápidamente. Incluso hubo tiempo para el cachondeo durante la presentación de “Siete mares”, cuando el vocalista explicó que Víctor Vazquez, el reconocido líder de la banda catalana, le había prohibido presentar la canción porque, por lo visto, tiende a enrollarse demasiado. Lo mejor llegó inmediatamente después: arrancó el tema y prácticamente todo el público se puso a cantar junto al grupo. De esos momentos que sirven para medir bastante bien hasta qué punto una banda tiene delante a sus seguidores y no simplemente a espectadores esperando el siguiente concierto.
Pero hubo también espacio para algo mucho más serio. Antes de “Vive”, DAERIA quisieron recordar a Dani White, lamentando tener que dedicar una canción así a alguien que se había marchado. Pidieron que levantáramos teléfonos y mecheros mientras en las pantallas laterales comenzaban a sucederse imágenes en su memoria. Personalmente fue un momento especialmente duro. Yo conocí a Dani porque ambos compartíamos esa pequeña locura que es coleccionar púas de guitarra, y siempre me pareció un tío generoso y una buena persona. Se ha marchado demasiado pronto, así que vayan también desde estas líneas mi recuerdo y mi pequeño homenaje.
DAERIA dejaron, en definitiva, uno de los conciertos más redondos que vimos en el New Rock: muy buen sonido, una puesta en escena trabajadísima, buenos músicos y un público tremendamente participativo. Incluso aquel breve apagón terminó quedando reducido a una anécdota dentro de una actuación que demostró que no hacen falta los escenarios principales para presentar un espectáculo cuidado hasta el último detalle. A ver si el próximo año tienen más suerte y no les toca pelear contra unos gigantescos IN FLAMES, que además de ser los cabeza de cartel de aquella noche, firmaron uno de los mejores bolos (por no decir el mejor), de todo el festival.
Volveré a retomar la senda de DAERIA, que había perdido tras la disolución del grupazo DÖRIA. Para mi gusto, aún añoro a los segundos (sobre todo por la calidad de los temas que sacaron en dos discos para enmarcar), pero esta nueva aventura de Víctor y sus secuaces empieza a ganar enteros y ser un proyecto consolidado y prometedor.
Furia
Maléfica
Miedo
Siete mares
Fénix
Vive
Despierta
Animal
El tiempo acaba poniendo las cosas en su lugar. He de reconocerlo: no siempre he acabado de comulgar con los cambios y, en definitiva, con la evolución que han seguido IN FLAMES. Soy de aquellos que quedó fascinado con la potencia, pero también con los aires nuevos que aportaron con aquellas entregas que les convirtieron en uno de los referentes de aquel emergente “melodeath” que finalmente conocimos como Göteborg sound. En cualquier caso, lo que nadie puede discutirles es lo prolífica que ha sido su longeva trayectoria y la influencia que han ejercido en músicos de generaciones posteriores, hasta el punto de que algunas bandas de metalcore las nombran a la hora de enumerar a algunos de sus máximos referentes.
Habiendo visto a la formación en diferentes ocasiones desde finales de los noventa, tengo que admitir que su show de esta noche dentro del marco de este XX LEYENDAS DEL ROCK representó su candidatura para ser considerada una banda de las realmente grandes. Apostaron por una cuidada y vistosa puesta en escena, dividiendo el escenario en dos niveles bien diferenciados y unidos por una escalinata de peldaños que se iluminaban. En la parte superior se ubicaron teclados y batería, mientras que el resto de los músicos, -salvo algún paso puntual-, estuvieron posicionados en la parte inferior. Especialmente llamativas me parecieron las proyecciones de corte futurista que se fueron sucediendo en la gran pantalla, mientras que en la pantalla que había entre ambos escenarios, esas proyecciones se mezclaron con imágenes de lo que estaba aconteciendo sobre las tablas. Y por si faltaba algún detalle, sobre las cabezas de los músicos había colocada una especie de telaraña de cables que conectaba con 4 grandes focos.
El sonido fue absolutamente matador. Los suecos sonaron potentes, agresivos, compactos, aunque sin perder en ningún momento precisión y nitidez. En el apartado vocal, Anders Fridén estuvo a un excelente nivel, combinando registros agresivos con esos pasajes limpios e introspectivos que hacen que la banda suene tremendamente versátil, capaz de conectar tanto con el seguidor del death metal más netamente “old school” como con los que prefieren sonoridades y estructuras más melódicas y contemporáneas. No obstante, creo que el verdadero acierto de la descarga del combo sueco fue el repertorio escogido. Sí, por supuesto que se quedaron fuera temas que muchos consideramos como imprescindibles; suele pasar con bandas tan emblemáticas y longevas como ellos. Sin embargo, creo que consiguieron ese buscado equilibrio, combinando algunos de sus clásicos noventeros y de los primeros 2000 con composiciones de esta última etapa en la que parece que están viviendo una segunda juventud.
Aparecieron en escena precedidos de una larga e inquietante introducción y rápidamente pusieron al personal en movimiento. La apuesta era claramente ganadora; el combo sueco quiso poner toda la carne en el asador desde el mismo arranque. Así que para darnos la bienvenida al show optaron por un clásico del calibre de “Colony”. La respuesta del personal fue arrolladora, rugiendo intensamente mientras Anders Fridén, -con camiseta blanca y gorra-, escupía la letra, aferrado fuertemente a su pie de micro antes de que Björn Gelotte dejara su tarjeta de visita. Tras unos segundos de tensa calma, llegaba el momento de dejarnos someter por el ritmo denso y rotundo de “Deliver Us”, que se convertía en la excusa perfecta para que todos alzáramos los puños.
Me gustó mucho la química y la forma en que se compactaron las guitarras de Björn Gelotte y Chris Broderick, especialmente a la hora de atacar desarrollos más melódicos como los contenidos en “In The Dark”, que fue la primera concesión que se permitieron al material de “Foregone” (2023). Precisamente fue el “hacha” americano quien dio un paso al frente para invitar, durante el arranque de “Voices”, a que el personal acompañara con palmas antes de que los círculos que se formaron frente al escenario empezaran a tomar velocidad. La conexión entre banda y público fue total, y pese a que el arranque de “Paralyzed” se encargó de contemporizar mínimamente los ánimos y bajar el nivel de revoluciones, la explosión del personal fue total cuando llegó el momento de rubricar su aplastante y demoledor estribillo.
Varios fueron los momentos durante la descarga en los que la banda consiguió poner el recinto literalmente patas arriba. Sin duda, uno de ellos llegó con «The Quiet Place” y la brutal voracidad de su aplastante y demoledor riff que nos pasaba por lo alto como si fuera un tren fuera de control para acabar llevándose la que fue una de las ovaciones de la noche. Mientras la audiencia coreaba el nombre de la banda, Anders se encargaba de anunciarnos que había llegado el momento de sucumbir ante el apocalipsis sonoro que supuso la camaleónica “Meet Your Maker”, que nos cambiaba el paso para intercalar tempos entrecortados con ráfagas de humeante metal.
A continuación llegaría otro de los momentos de la noche. Entre tanta contundencia, velocidad y melodía, no puedo dejar de destacar la atmósfera intimista e introspectiva que la banda supo crear durante la emotiva “The Chosen Pessimist”, que, contando como aliciente con la oscuridad de la noche, ganó un punto más de emotividad e intensidad, dejándonos con la estampa de Anders sentado en el filo del escenario para atacar el inicio del tema. La decoración cambiaría drásticamente, ya que, tras la invitación a bailar del vocalista, la banda se zambulló de lleno en “Cloud Connected”, que nuevamente volvía a poner al personal en movimiento.
Por supuesto que entre los presentes había una nutrida representación de sus fans de la primera época. Así que Anders no vaciló a la hora de dar un bombo especial al siguiente tema en sonar, remarcando que este año se conmemoraba el trigésimo aniversario del lanzamiento de “The Jester Race”. La elegida para representarlo fue “Artifacts Of The Black Rain”, que dejaba patente por qué la banda en su momento fue uno de los grandes referentes dentro de la escena del death metal melódico. Sin apenas darnos tiempo para recuperarnos del impacto, la banda nos propuso otro derroche de garra e intensidad de manos de un “Trigger” que sonó rotundo, despiadado y absolutamente demoledor.
Sin embargo, fue con “Only For The Weak” cuando el personal se volvió literalmente loco, saltando con el puño en alto primero para, posteriormente, dejar que los círculos volvieran a tomar velocidad mientras la banda descargaba el tema como si fuera una apisonadora dispuesta a arrasar con todo a su paso. Tocaba recuperar el aliento, bajar el nivel de revoluciones, que no de intensidad, y para ello qué mejor que confiar en las cambiantes ambientaciones de “Foregone Pt. 2”. No abandonarían el material de su última referencia de estudio, ya que la siguiente en sonar fue “State Of Slow Decay”, sin duda una de las piezas que guarda más conexión con su material más clásico y que en directo funcionó como una bomba de relojería.
Pese a ser bastante más antigua, “Alias” aportó esa aproximación al metal contemporáneo, combinando pasajes crujientes con fraseos vocales melódicos y envolventes, dejando patente la versatilidad de una formación que nunca ha dejado de evolucionar, buscando no ser encasillada. De espaldas al personal y mirando hacia la batería, Björn Gelotte se encargaría de lanzar el riff que anunciaba otra andanada salvaje e implacable, en esta ocasión en forma de “The Mirror’s Truth”. Los suecos no estaban dispuestos a levantar el pie del acelerador durante la recta final del show. Así que “I Am Above” fue la escogida para seguir suministrando combustible a los que todavía tenían fuerzas para seguir corriendo. Con el personal entonando reverencialmente el nombre de la banda, llegaba el momento de los agradecimientos y la inevitable despedida con “Take This Life”, que volvía a convertir los aledaños del escenario en un campo de batalla.
Seguramente hubo quien no acabó de estar contento con el repertorio. Otros podrán decir que la banda hace tiempo que se desmarcó de los postulados que les dieron prestigio y fama internacional. Sin embargo, lo que nadie puede discutir es que IN FLAMES estuvieron a la altura de lo que se espera de unos cabezas de cartel de un festival como el LEYENDAS DEL ROCK, ofreciendo un show musicalmente intachable junto a un espectáculo visual de lo más convincente y atractivo.
Nota original publicada en el portal de rafabasa.com el 13 de agosto de 2026: https://www.rafabasa.com/2026/08/13/cronica-y-fotos-del-leyendas-del-rock-con-in-flames-stratovarius-saratoga-saurom-dark-moor-mind-driller-daeria-employed-to-serve-against-myself-the-baboon-show-wings-of-steel-fut/.
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