Carrera Moto y Azfer Customs: una KTM 520 que rinde tributo a Kurt Caselli

Una KTM 520 2002 con historia familiar se convirtió en el punto de partida para un proyecto que une la memoria de un padre, la admiración por Kurt Caselli y el trabajo de dos proyectos mexicanos especializados en el motociclismo.
El pasado sábado 15 de agosto, Carrera Moto presentó en Guadalajara una motocicleta muy especial. No se trató únicamente de una preparación personalizada, sino del resultado de una idea que Arturo Zorrilla, propietario de Carrera Moto, había mantenido en mente durante más de una década: devolverle una nueva vida a una KTM 520 que perteneció a su padre.
La motocicleta había sido utilizada por él para practicar enduro después de adquirirla a un amigo y motociclista de toda la vida. Con el paso de los años, la KTM fue vendida, aunque posteriormente regresó a manos de su propietario original y permaneció guardada durante un largo periodo. La moto todavía funcionaba, pero su estado dejaba claro que necesitaba una nueva oportunidad.
Esa oportunidad llegó cuando Arturo decidió convertir aquella motocicleta familiar en algo más. Para hacerlo realidad recurrió a Azfer Customs, proyecto tapatío encabezado por su fundador, Juancho, con quien encontró una visión común para desarrollar una preparación que tuviera identidad propia, pero que también conservara el espíritu de la máquina original.
El resultado es una KTM 520 2002 transformada con una clara inspiración en una motocicleta que marcó a Arturo: la KTM desarrollada por Roland Sands Design como tributo a Kurt Caselli.
El 66 como vínculo con Kurt Caselli
Para entender el significado de esta preparación hay que hablar de Kurt Caselli.
El piloto estadounidense fue una de las figuras más destacadas del motociclismo off-road de su generación. Su trayectoria incluyó campeonatos AMA National Hare & Hound, títulos WORCS y numerosas participaciones con el equipo estadounidense en los International Six Days Enduro. En 2013 también dio el salto al Rally Dakar con KTM, donde consiguió dos victorias de etapa.
Caselli falleció el 15 de noviembre de 2013 durante la Baja 1000, cuando tenía 30 años. Su muerte dejó una profunda huella dentro del motociclismo off-road y posteriormente dio origen a distintos proyectos destinados a mantener vivo su legado.
Para Arturo, sin embargo, la relación con Caselli va más allá de admirar su trayectoria.
En 2010, durante el ISDE celebrado en México, Arturo acudió con su padre a presenciar las competencias. Mientras recorrían el paddock tuvieron la oportunidad de acercarse al piloto estadounidense. Caselli los recibió en el espacio del equipo de Estados Unidos, les mostró su motocicleta y compartió algunos momentos con ellos.

Fue un encuentro breve, pero suficiente para dejar una impresión duradera.
Desde entonces, Arturo comenzó a seguir con mayor atención la carrera de Caselli. Años después, cuando surgió nuevamente la idea de transformar la KTM de su padre, encontró una referencia que conectaba perfectamente con aquella historia: una preparación realizada por Roland Sands Design sobre una KTM de inspiración desértica, creada como homenaje al piloto estadounidense.
De ahí nació la idea para este proyecto.
La motocicleta de Carrera Moto y Azfer Customs no pretende ser una réplica de aquella preparación. Su historia es distinta y su base también. Sin embargo, retoma algunos de sus elementos visuales y, sobre todo, el concepto de rendir homenaje a Caselli.
El número 66 es el vínculo más evidente.
Una colaboración nacida en Guadalajara
La idea llegó a Azfer Customs después de que Arturo se pusiera en contacto con el taller. Para Juancho, fundador del proyecto, la KTM representó desde el principio un reto considerable.
No era una motocicleta que simplemente necesitara una nueva apariencia. El objetivo era intervenirla a fondo y conseguir que cada modificación tuviera sentido tanto desde el punto de vista estético como funcional.
La KTM llegó funcionando y eso permitió partir de una base mecánica conocida. A partir de ahí comenzó un proceso de desmontaje, fabricación, adaptación y selección de componentes.
Uno de los principales retos fue precisamente alcanzar el nivel de acabado que exigía el concepto. La referencia de Roland Sands Design elevaba la expectativa, por lo que cada detalle debía estar a la altura de la idea original.
Para Azfer Customs, además, se trataba de uno de los proyectos más complejos que habían realizado hasta ese momento. El taller no se especializa exclusivamente en motocicletas de enduro, por lo que trabajar sobre una KTM de estas características implicó enfrentarse a soluciones que no forman parte de sus proyectos habituales.
La preparación también tuvo su etapa de prueba y error. Algunas piezas tuvieron que repetirse, ciertos elementos de pintura requirieron nuevos intentos y hubo componentes que, después de ser instalados, obligaron a volver sobre el trabajo para conseguir que todo funcionara correctamente.

Pero esa parte del proceso era fundamental para Juancho.
La intención nunca fue construir una motocicleta que solamente luciera bien estacionada. Una vez terminada, la KTM fue llevada a una pista de motocross para comprobar su comportamiento y demostrar que detrás de la preparación estética seguía existiendo una motocicleta funcional.
El 66 como elemento de diseño
Entre todos los detalles de la preparación, Juancho destaca especialmente el trabajo realizado en las tapas laterales, donde el número 66 adquiere un tratamiento que lo convierte en uno de los elementos visuales más importantes de la motocicleta.
La preparación conserva también las dos salidas del sistema de escape en su configuración lateral, ahora con un acabado cromado que aporta presencia a la zona posterior y ayuda a equilibrar visualmente el conjunto.
Los rines Excel con masas anodizadas son otro de los componentes que marcan diferencia. A ellos se suman pequeños detalles en color naranja presentes en diferentes puntos de la motocicleta, incluyendo los contrapesos laterales y elementos gráficos.
Conseguir que todos estos componentes convivieran de manera armónica fue parte del desafío. El objetivo era encontrar un equilibrio entre los acabados metálicos, el color, las gráficas y la estética general de la KTM sin perder su esencia de motocicleta de off-road.
El resultado conserva el carácter de la 520, pero incorpora una imagen mucho más cercana a las motocicletas de desierto que inspiraron el proyecto.
Y lo más importante: sigue siendo una moto pensada para rodar.
Una celebración de dos proyectos mexicanos
La presentación de la KTM tuvo lugar en el espacio de Azfer Customs en Guadalajara, donde el taller se convirtió por una tarde en punto de reunión para la comunidad de Carrera Moto.
La convocatoria también mostró una parte importante de lo que existe detrás de la marca. Cerca de 20 motociclistas viajaron desde Aguascalientes para acompañar a Arturo, sumándose a los asistentes locales y a amigos que han formado parte de la comunidad que Carrera Moto ha construido alrededor del motociclismo.

Entre conversaciones, bebidas y comida, la atención terminó concentrándose en la motocicleta. Después de varios meses de trabajo, llegó el momento de ponerla nuevamente en marcha y presentar el resultado.
Pero quizá lo más significativo de la reunión fue el origen del proyecto.
Carrera Moto y Azfer Customs representan dos iniciativas mexicanas que han encontrado su propio espacio dentro de la cultura motociclista. Una desde el desarrollo de equipamiento y la construcción de una comunidad alrededor de la marca; la otra desde la personalización, fabricación y transformación de motocicletas.
Ambas son empresas mexicanas y este proyecto demuestra que una idea nacida a partir de una referencia internacional puede reinterpretarse desde México con un nivel de ejecución capaz de competir visualmente con aquello que la inspiró.
En este caso, una KTM 520 que alguna vez fue la motocicleta de un padre terminó convirtiéndose en un lienzo para contar varias historias a la vez: la de una familia, la de un piloto que dejó huella en el off-road y la de dos proyectos mexicanos que decidieron trabajar juntos para mantener vivo ese recuerdo.
Una historia que vuelve a rodar
La KTM 520 de Carrera Moto y Azfer Custom no nació como una motocicleta para exhibición.
Su historia comenzó mucho antes de llegar al taller de Guadalajara. Estaba en los recuerdos de Arturo, en las salidas de enduro de su padre y en aquella KTM que permaneció guardada durante años.
Después llegó Kurt Caselli, el número 66 y aquella breve experiencia que Arturo vivió junto al piloto durante el ISDE de México.
Finalmente, la inspiración encontró una nueva forma en manos de Azfer Customs.
El resultado es una motocicleta que conserva la esencia de aquella KTM 520, pero ahora carga con una historia nueva. Una que lleva el recuerdo de Caselli, la memoria de una motocicleta familiar y el trabajo de dos proyectos mexicanos que encontraron en este tributo una manera de llevar una vieja idea a la realidad.
Y ahora, después de años de permanecer detenida, la KTM 520 volvió a hacer lo que siempre supo hacer: rodar.
Nota original publicada en el portal de revistamoto.com el 18 de agosto de 2026: https://revistamoto.com/wp_rm/2026/08/carrera-moto-y-azfer-customs-una-ktm-520-que-rinde-tributo-a-kurt-caselli/.
#MotociclismoyRocknroll #Motociclismo #Rocknroll #Motos #Musica #Siguenos



