«A Marc Márquez le cuesta jugar al pádel, con eso te lo digo todo»

El brazo derecho de Marc Márquez todavía está lejos de estar recuperado.
El piloto ha pasado por siete operaciones en ese hombro y brazo.
Su médico asegura que todavía tiene margen para recuperar fuerza.
Marc Márquez sigue siendo capaz de ganar carreras y pelear por títulos en MotoGP, pero su brazo derecho está muy lejos de estar completamente recuperado. El piloto de Ducati ha pasado por numerosas operaciones en esa zona y la última caída en Indonesia, en 2025, volvió a complicar una lesión que parecía bastante controlada.
El doctor Samuel Antuña, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Ruber Internacional de Madrid, ha explicado cómo se encuentra actualmente el brazo del piloto. Lo ha hecho en una entrevista concedida a El Periódico orquestada por Emilio Perez de Rozas, en la que repasa los problemas que ha sufrido Márquez y las consecuencias que todavía arrastra.
La situación era bastante diferente antes de la caída de Indonesia. Después de tantos años de lesiones y operaciones, el brazo derecho de Marc había conseguido recuperar un equilibrio bastante bueno. Seguía teniendo menos fuerza que el izquierdo, pero eso no le impedía pilotar con normalidad y competir al máximo nivel.

«Cuando Marc ganó el campeonato el año pasado después de tantísimos esfuerzos y vicisitudes, la condición de su brazo derecho había mejorado mucho y, por lo que nos contaba, se sentía cómodo pilotando la nueva moto», relata el especialista. «No me atrevería a decir que, en aquellos momentos, su brazo derecho estaba bien, pero podía competir, no tenía demasiadas molestias».
Todo cambió con aquella caída. Márquez sufrió una luxación acromioclavicular y una fractura en la base de la coracoides. Una lesión importante para cualquier persona, pero todavía más para un piloto que tiene que soportar grandes esfuerzos sobre una MotoGP y que alcanza velocidades cercanas a los 350 km/h: «Una luxación así, para alguien que pilota a 350 kilómetros por hora, es muy importante que se cure bien, para que no tenga secuelas, pues los músculos del hombro se fijan en la clavícula y, si la clavícula no queda estable, puede dar problemas. La luxación se curó, aunque tardó cuatro meses en estar bien».
Pero había otro problema que no se detectó de inmediato. En el mismo accidente se desplazó un fragmento de hueso que había sido utilizado años atrás para estabilizar el hombro derecho de Márquez. El piloto siguió compitiendo mientras intentaba convivir con las molestias.
Según Antuña, el entorno de Márquez empezó a sospechar que había un problema físico detrás de esa situación. El piloto no era especialmente propenso a quejarse de sus molestias y continuaba intentando competir, pero sus explicaciones sobre las sensaciones que tenía encima de la moto hicieron saltar las alarmas.
«Marc siguió compitiendo, continuó peleando por la victoria, pero con dificultades para controlar el brazo, provocándole dolor y caídas», recuerda el especialista.
Finalmente se encontró el origen del problema y la solución volvió a pasar por el quirófano. Márquez tuvo que someterse a una séptima intervención en ese brazo y hombro derechos.

La causa era bastante seria. El fragmento de hueso estaba comprimiendo el nervio radial a la altura del plexo braquial. Como consecuencia, el piloto podía llegar a perder el control del brazo en determinadas posiciones sobre la MotoGP.
«Marc no le tiene miedo a nada y cuando le planteamos que teníamos que intervenirle de nuevo, aceptó inmediatamente», cuenta Antuña. La operación permitió solucionar esa presión sobre el nervio, aunque después comenzó otro proceso de recuperación.
Ahora Márquez está trabajando para recuperar la fuerza que ha perdido. El médico explica que el piloto intenta compensar las limitaciones de su brazo con más preparación física y adaptando algunos movimientos de su pilotaje a la situación actual.
Una de las principales preocupaciones está en el bíceps. La musculatura del brazo derecho ha sufrido mucho después de tantas intervenciones y, aunque todos los músculos siguen presentes, su funcionamiento y su aspecto han cambiado.
«El mayor problema que tiene es que ha perdido la fuerza del bíceps», señala Antuña. También existen alteraciones en músculos como el dorsal ancho y el redondo mayor, aunque el especialista insiste en que Márquez conserva toda la musculatura.
La diferencia entre ambos lados se pudo comprobar claramente en una fotografía que el propio piloto publicó recientemente en sus redes sociales. En ella se apreciaba una notable diferencia entre los dos hombros, especialmente en la zona de la axila.

El aspecto tiene una explicación médica. Los músculos del lado derecho han sido manipulados en numerosas ocasiones durante las diferentes operaciones y eso ha cambiado su forma y la manera en que trabajan. «El hueco de la axila derecha no es ninguna mordida de tiburón, no», bromea Antuña. Según explica, la zona ha cambiado por las diferentes intervenciones, en las que los músculos han tenido que ser separados, recolocados y tratados de distintas maneras.
El especialista también deja claro que Márquez no ha perdido ningún músculo. El tríceps, el dorsal ancho, el redondo mayor y el pectoral continúan ahí, pero presentan cierto grado de atrofia y modificaciones derivadas de las cirugías.
Eso explica que exista una diferencia de fuerza entre ambos brazos. El piloto ha trabajado mucho para recuperar la musculatura, pero la mecánica de ese hombro ya no es la misma que antes de toda esta cadena de lesiones.
Aun así, la recuperación no ha terminado. Cuando Antuña realizó la entrevista habían pasado aproximadamente tres meses desde la última operación, por lo que todavía existe margen para que el brazo mejore. «Sí, sí, por supuesto, está en evolución, tiene margen de mejora, claro», asegura el médico. El bíceps debería continuar recuperando fuerza, aunque el proceso será más lento que cuando Márquez tenía poco más de 20 años.
A sus 33 años, el piloto necesita más tiempo para recuperarse que un deportista de 22. La edad influye en la velocidad con la que el músculo recupera sus capacidades, aunque Antuña destaca que Márquez está acostumbrado a trabajar durante largos periodos para superar sus problemas físicos.
La mejor forma de entender hasta qué punto el brazo sigue teniendo limitaciones está en una comparación muy sencilla. Márquez puede pilotar una MotoGP a velocidades superiores a 300 km/h y luchar por victorias, pero fuera de la competición hay movimientos mucho más cotidianos que todavía le cuestan.
«Ahora, está algo mejor de cómo estaba pero, repito, para nada tiene un brazo normal, ni lo volverá a tener nunca. A Marc le cuesta jugar a pádel, con eso se lo digo todo». La frase resume bastante bien la situación. El brazo derecho ha mejorado, todavía puede hacerlo más y Márquez ha encontrado la forma de competir con sus limitaciones. Pero las lesiones y las operaciones han dejado secuelas permanentes y su extremidad derecha nunca volverá a funcionar exactamente como antes.
Nota original publicada en el portal de todocircuito.com el 6 de septiembre de 2026: https://www.todocircuito.com/noticias/42867-a-marc-marquez-le-cuesta-jugar-al-padel-con-eso-te-lo-digo-todo.html.
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