Parece una BMW de carreras de hace 40 años, pero es una R 1300 R transformada con carbono

– Wunderlich utiliza la BMW R 1300 R para crear una deportiva bóxer de inspiración clásica.
– La R 1300 S Sprint monta llantas de carbono BST, suspensiones Wilbers y escape Remus.
– Su diseño recuerda a las antiguas BMW deportivas y a las motos de resistencia de los años 80.
Hay algo de las antiguas BMW deportivas que sigue teniendo mucho encanto. Aquellas motos con motor bóxer, carenados compactos y una estética muy ligada a las carreras de resistencia tenían una personalidad que hoy cuesta encontrar. En Wunderlich parecen echarlas de menos, porque acaban de preparar una BMW R 1300 S Sprint que recupera precisamente ese espíritu. Y lo han hecho partiendo de la actual R 1300 R.

Ya se puede ver en el EICMA 2026, aunque conviene aclarar algo: BMW no tiene ninguna R 1300 S en su catálogo. El nombre se lo ha puesto Wunderlich, que ha querido recuperar aquella denominación deportiva para un proyecto que poco tiene que ver con una simple naked a la que se le añade un carenado. Han cambiado su imagen por completo y el resultado recuerda bastante a las motos que veíamos en las parrillas de resistencia durante los años 80 y 90.
Lo primero que llama la atención es el semicarenado. Es pequeño, deja buena parte de la moto al descubierto y permite que el motor bóxer siga siendo el protagonista. Aquí no hay grandes superficies de plástico escondiendo la mecánica. El bastidor, las suspensiones y el propio motor forman parte de una estética que busca precisamente lo contrario a lo que hacen muchas deportivas actuales.
La idea lleva tiempo rondándole la cabeza a Nicolas Petit, el diseñador francés que lleva casi veinte años dando forma a los proyectos de Wunderlich. Es un apasionado de las motos y tiene una manera de trabajar bastante artesanal. En su departamento de prototipos utiliza arcilla para dar forma a las piezas, cartón técnico para preparar plantillas y estructuras tridimensionales antes de llevar sus ideas a la motocicleta.
Esta vez ha podido desarrollar algo mucho más personal. Petit quería una deportiva con una imagen diferente, alejada de las líneas afiladas y agresivas que encontramos actualmente. Su inspiración estaba en aquellas motos que tenían que aguantar carreras de muchas horas, con una carrocería pensada para cumplir su función y una mecánica que nunca necesitaba esconderse.

Y hay varios detalles que dejan bastante claro por dónde van los tiros. La rueda trasera queda completamente a la vista, el escape discurre paralelo al colín y la posición de conducción está pensada para cargar más peso sobre el tren delantero.
Petit lo explica con una frase que resume bastante bien su planteamiento: «Aquí, menos no significa menos. Es la decisión consciente de apostar por un diseño centrado en lo esencial, y es precisamente eso lo que lo hace tan convincente».
Entre las motos que han servido de inspiración aparecen algunas de las BMW más especiales de las últimas décadas. La HP2 Sport, la R 1200 S y la R 1100 S están muy presentes en el concepto de esta nueva preparación. No son las únicas. Wunderlich también cita a la Ducati 900 SS Nuda, la Suzuki GSX 1100 R y la Honda Bol d’Or como referencias para dar forma a esta R 1300 S Sprint.
La decoración también merece un apartado propio. Peter Haindl ha elegido los colores Gulf, con el azul claro y el naranja que tantas veces hemos visto asociados a las carreras de resistencia. Es una combinación muy reconocible y le sienta especialmente bien a una moto que busca recuperar aquella estética de competición sin necesidad de recurrir a un diseño recargado.

Wunderlich ha aprovechado la BMW R 1300 R como punto de partida, pero ha querido acompañar el cambio de imagen con una buena selección de componentes. Frank Hoffmann, director gerente de la empresa, explica que la preparación afecta también a la parte ciclo y que han recurrido a varios especialistas para completar el trabajo.
«La base de la Wunderlich R 1300 S se potenciará y mejorará de forma sistemática: con componentes seleccionados de la gama Wunderlich, piezas de carbono de Ilmberger, un escape de Remus, una suspensión de Wilbers, nuestro socio de Wunderlich Suspension, un asiento tapizado a medida, neumáticos de Continental y llantas de carbono de BST. Así concentramos las máximas prestaciones en lo esencial», centa Hoffmann.
La lista tiene unos cuantos nombres conocidos. Wilbers se encarga de las suspensiones, Remus firma el escape e Ilmberger aporta los componentes de carbono. También encontramos unas llantas BST de carbono, neumáticos Continental y un asiento específico tapizado a medida.
Lo interesante es que Wunderlich no ha intentado hacer una réplica de una moto antigua. La R 1300 S Sprint mantiene una base completamente actual, con el motor bóxer de 1.300 cc y 145 CV de la BMW R 1300 R, pero cambia su personalidad para acercarla a una generación de deportivas que ya no tiene demasiados representantes.
Y eso es precisamente lo que hace especial a este proyecto. BMW lleva años sin ofrecer una sucesora directa de aquellas R 1100 S y R 1200 S, y Wunderlich ha decidido imaginar cómo podría ser una deportiva bóxer actual siguiendo aquella misma filosofía. No sabemos si la marca alemana se planteará alguna vez recuperar esa familia, pero esta preparación demuestra que todavía hay espacio para una moto así.
Nota original publicada en el portal de todocircuito.com el 5 de noviembre de 2026: https://www.todocircuito.com/noticias/43414-parece-una-bmw-de-carreras-de-hace-40-anos-pero-es-una-r-1300-r-transformada-con-carbono.html.
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