Olvídate de la Isla de Man: en Colombia se corre por las calles con motos de todo tipo

En Colombia hay carreras de motos que atraviesan calles y pueblos con trazados delimitados por barreras portátiles y fardos de heno.
Las parrillas mezclan pequeñas motos de 100, 150 y 200 cc con supermotards y máquinas de mucha más cilindrada.
El espectáculo es tan llamativo como arriesgado, con aficionados situados a escasos metros de la trazada.
Cuando pensamos en carreras de motos por carreteras públicas, lo habitual es que nos venga a la cabeza el TT de la Isla de Man. Sin embargo, al otro lado del Atlántico hay unas competiciones que también merecen atención, aunque con una filosofía bastante diferente; se llaman Motovelocidad Colombia y en sus vídeos aparecen pilotos compitiendo por calles y carreteras con motos de todo tipo, desde pequeñas monocilíndricas hasta máquinas de mucha más cilindrada.
El canal de Motovelocidad Colombia en YouTube publica carreras completas, imágenes de competición y vídeos de pruebas urbanas. Su contenido permite descubrir una faceta del motociclismo colombiano que queda bastante lejos de los grandes campeonatos internacionales.
Lo primero que llama la atención es la variedad de las motos: no hace falta disponer de una superbike de última generación para encontrar un hueco en la parrilla. Hay categorías de pequeña cilindrada, modelos sencillos de dos tiempos, motos modificadas y supermotards. En algunas pruebas también existe una categoría abierta en la que conviven máquinas muy diferentes, porque la filosofía consiste en competir con lo que cada piloto tiene a su alcance.

Es una fórmula que recuerda a los orígenes de muchas disciplinas del motociclismo: preparar una moto, conseguir el equipamiento necesario y buscar una oportunidad para medirse con otros pilotos. La diferencia es que aquí algunos trazados se dibujan sobre calles y vías públicas, con protecciones portátiles y fardos de heno en determinados puntos.
Y precisamente ahí aparece la parte más llamativa de estas carreras: en los vídeos se ven motos entrando fuerte en las curvas mientras los espectadores siguen la acción desde los márgenes, en ocasiones a una distancia que resulta hasta preocupante. Una caída o una salida de pista podrían acabar con un piloto fuera del asfalto y demasiado cerca del público.
Por eso, aunque el espectáculo resulte atractivo para cualquier aficionado a las motos, también deja imágenes que invitan a cuestionar las condiciones de seguridad; la velocidad puede ser la misma que en otros campeonatos, pero el entorno cambia por completo cuando las escapatorias son pequeñas y el público está tan cerca de la trazada.
Eso tampoco significa que toda la competición de velocidad colombiana funcione así. El país cuenta con campeonatos organizados en circuitos permanentes, como el GP Colombia, cuya primera cita de 2026 reunió a unos 700 pilotos de 16 ligas en el autódromo de Tocancipá, distribuidos en 25 categorías.
Además, la Federación Colombiana de Motociclismo contempla en su reglamento la celebración de pruebas en vías públicas, pero exige permisos para el cierre de las carreteras, seguros de responsabilidad civil, autoridades deportivas reconocidas y planes de contingencia y emergencia. No es posible confirmar únicamente a partir de los vídeos si cada una de las pruebas difundidas cumple esos requisitos.
En un deporte en el que el material puede costar decenas de miles de euros, esa accesibilidad tiene su atractivo. Pero no hay que confundir una parrilla económica con una competición sin necesidades de seguridad: cuanto más cerca están las casas, los obstáculos y los espectadores, más importante resulta la organización del evento.
Nota original publicada en el portal de todocircuito.com el 17 de octubre de 2026: https://www.todocircuito.com/noticias/43219-olvidate-de-la-isla-de-man:-en-colombia-se-corre-por-las-calles-con-motos-de-todo-tipo.html.
#MotociclismoyRocknroll #Motociclismo #Rocknroll #Motos #Musica #Siguenos



