Este chalado le ha metido un corazón de Honda Gold Wing a un VW Escarabajo
Hay proyectos que nacen como un simple experimento y acaban convirtiéndose en una demostración de ingenio capaz de romper cualquier esquema previo. Instalar el motor de una Honda Gold Wing (una moto legendaria por su suavidad y fiabilidad) en la parte trasera de un Volkswagen Escarabajo clásico no es algo que se le ocurra a cualquiera.
Ese es exactamente el camino que ha seguido JT Built It, un creador y preparador que ha decidido unir dos iconos de mundos distintos: la mecánica de una de las motos touring más célebres de la historia y uno de los coches más reconocibles del siglo XX.
El resultado es un Escarabajo radicalmente transformado e impulsado por un motor bóxer de origen Honda. Además, instalado donde nadie esperaría encontrarlo.
Así fue el proyecto con mecánica de Honda Gold Wing
A diferencia de muchos proyectos de personalización que se desarrollan en largas series de vídeos, mostrando cada fase paso a paso, JT optó por un formato poco habitual en YouTube. Su primer vídeo en la plataforma, que tienes aquí arriba, es una especie de resumen final, un tutorial condensado en apenas 12 minutos en el que explica el proceso, las decisiones técnicas y los desafíos que tuvo que resolver durante meses de trabajo.
Eso no significa que el proyecto se haya gestado en silencio. Durante la construcción, el creador fue compartiendo avances en Instagram, despertando la curiosidad de miles de aficionados que no tardaron en preguntarse por qué todavía no tenía un canal propio en YouTube. La respuesta llegó poco después, con un vídeo que demuestra que, a veces, menos es más cuando el contenido tiene sustancia.
Para quienes quieren profundizar aún más, el canal también incluye un segundo vídeo que funciona como una cámara rápida del proceso completo: desde la preparación del motor de la Gold Wing hasta su integración en la carrocería del Escarabajo. Un montaje que permite apreciar la magnitud del trabajo y la cantidad de soluciones artesanales necesarias para que una idea así funcione en la vida real.
Más allá del impacto visual, lo realmente interesante es que el proyecto no se ha quedado en un simple ejercicio de estilo. El coche es funcional, el concepto es viable y, aunque todavía hay detalles por pulir (algo lógico en una transformación completamente a medida), el experimento ha servido para demostrar que la combinación tiene sentido.
Y cuando alguien demuestra que algo aparentemente imposible funciona, lo lógico es ir un paso más allá. El siguiente reto ya está en marcha y tiene un protagonista aún más ambicioso.
Ojo, ahora le está metiendo mano a un precioso y exclusivo Porsche 914. El nuevo proyecto repite la fórmula, sustituyendo el motor original por uno de Honda Gold Wing. Aunque esta vez el punto de partida no es precisamente perfecto, con una carrocería que acusa el paso del tiempo y el óxido.
Aun así, si algo ha quedado claro con el Escarabajo es que subestimar este tipo de ideas no suele ser buena idea. Cuando la ingeniería artesanal se mezcla con creatividad y conocimiento, incluso una moto puede acabar dando vida a un deportivo clásico. Si no, tiempo al tiempo.
Tomado de https://soymotero.net/



