Moto del día: Moto Guzzi California Jackal

A finales de 1999, Moto Guzzi le quitó a la California buena parte de sus accesorios y de su cromo, le puso un manillar ancho y retrasado y la bautizó con nombre de chacal. Era la California en versión de combate.
La California era, desde 1971, la Moto Guzzi más conocida fuera de Italia. Había nacido de una consulta con la división de tráfico de la policía de Los Ángeles, que buscaba una moto para sus agentes, y con los años se convirtió en la gran turismo italiana por excelencia, hasta el punto de competir con la Harley-Davidson Electra Glide en el mercado estadounidense.
A finales de los noventa, el mundo de las cruiser buscaba novedades. La prensa estadounidense empezó a hablar de las sport cruiser, motos con la postura relajada de una custom y un comportamiento más ágil, como la siguiente gran novedad, y una revista del sector llegó a preguntarse si una moto así no tendría que ser, por fuerza, italiana.
Moto Guzzi respondió con una versión más sencilla y más barata de su California EV: la Jackal, lanzada en 1999 como una moto de menor equipamiento pensada para ampliar la base de clientes. Bajo el depósito en forma de lágrima seguía el bicilíndrico en V a 90 grados, transversal, de 1.064 centímetros cúbicos, refrigerado por aire, con dos válvulas por cilindro y varillas y balancines, pero ahora con inyección electrónica: unos 74 caballos de potencia a 6.400 revoluciones por minuto y unos 94 Nm de par a 5.000 vueltas, con cinco marchas y transmisión por cardán.

Por fuera, la diferencia estaba en los detalles: faro redondo con un único reloj encima, guardabarros delantero con faldón, asiento en dos piezas de color gris mate, doble escape, llantas de radios con aros cromados y un manillar ancho y retrasado. No llevaba cuentarrevoluciones y delante montaba un solo disco de 320 milímetros con pinza de cuatro pistones.
Despojada de cromados, maletas y elementos superfluos para plantar cara en el segmento de las sport cruiser norteamericanas, la Moto Guzzi Jackal combinaba el icónico motor V-twin transversal de 1.064 cc con inyección electrónica y 74 caballos, ofreciendo un comportamiento en carreteras de curvas muy superior al esperado para su envergadura
La revista RoadRUNNER la llevó a “The Dragon”, el tramo de Deals Gap, en Carolina del Norte, con 311 curvas en unos 18 kilómetros, y se llevó una sorpresa: la Jackal rodaba con una soltura que no se esperaba de una cruiser. Pedía esfuerzo para moverla, pero mantenía una trayectoria muy estable y el manillar ancho ayudaba a meterla en las curvas. El motor era su gran argumento: con la inyección, entregaba un empuje muy amplio y permitía afrontar curvas lentas en tercera y cuarta, algo que la Triumph, con 61 caballos y 790 centímetros cúbicos, no podía hacer sin reducir una o dos marchas. Además, el cambio era mucho más fácil de manejar que el de las Guzzi anteriores.
No todo eran elogios. El disco delantero único se fatigaba al exigirle mucho, y los probadores echaban en falta un segundo disco y manetas regulables. La postura, con el torso ligeramente inclinado hacia atrás, pero con estriberas a media distancia —los cilindros impedían ponernos muy adelantados—, no era la clásica de una cruiser, pero se acercaba bastante. Pesaba 257 kilos en seco y costaba 8.495 dólares.
La fórmula, una California más barata, con menos accesorios y más carácter, sobrevivió después con otro nombre. Pero fue la Jackal la que demostró primero que Moto Guzzi podía quitarle el equipaje a su moto más reconocible sin que dejara de sonar a Guzzi.
Nota original publicada en el portal de motos.espirituracer.com el 26 de octubre de 2026: https://motos.espirituracer.com/motodeldia/moto-del-dia-moto-guzzi-california-jackal/.
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