Los únicos que corren en la Isla de Man desde hace 60 años fueron premiados.

El Torrens Trophy no se entrega todos los años. El Royal Automobile Club, una de las instituciones históricas del motor en el Reino Unido, lo reserva para contribuciones excepcionales dentro del motociclismo británico. Padgett’s Motorcycles sumó su nombre a ese grupo selecto: la estructura familiar que corre el TT de la Isla de Man desde hace más de seis décadas.
Un premio que el RAC no entrega por inercia
El Torrens Trophy no depende de una votación popular ni de una fecha fija en el calendario. El Royal Automobile Club, fundado en 1897, lo otorga cuando considera que alguien hizo un aporte real al motociclismo británico. Eso puede ocurrir en cualquier momento, y también puede no ocurrir por varias temporadas.
Esa lógica convierte al galardón en algo distinto a los premios anuales de cada campeonato. No alcanza con ganar una carrera espectacular o con tener la moto más rápida de la grilla. El RAC mira la trayectoria completa y recién entonces decide.
Que la distinción haya ido a parar a un equipo de carreras de carretera tiene otro peso. El road racing británico fue durante décadas el centro del motociclismo mundial. Hoy convive con MotoGP y el Mundial de Superbike, pero mantiene una identidad propia, más cruda y mucho más ligada a la historia. Padgett’s es una de las estructuras que sostiene esa tradición.
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Peter Padgett y el concesionario que se volvió equipo
La historia de Padgett’s Motorcycles arrancó en Batley, West Yorkshire. Peter Padgett fundó una concesionaria de motos en la década de 1960 y la convirtió en algo más que un negocio de calle: el taller empezó a preparar pilotos y a inscribirse en competencias.
En esos primeros años, la organización trabajó con dos de los nombres más importantes de la historia del TT. Mike Hailwood y Phil Read marcaron una época en la Isla de Man y contribuyeron a construir la reputación del apellido Padgett. No era un equipo oficial de fábrica, pero competía al nivel de los mejores.
La fórmula original fue simple y sigue siendo la base del proyecto: vender motos para financiar las carreras y correr para sostener el prestigio del concesionario. Mientras las grandes marcas movían estructuras enormes, Padgett’s trabajaba con lógica artesanal. Esa manera de entender el motociclismo es cada vez más rara en las categorías profesionales.
Clive Padgett, la segunda generación que recibió el galardón

Clive Padgett tomó el legado de su padre y lo llevó al presente. La sede de Batley sigue funcionando como concesionario oficial Suzuki y el equipo de competición sigue activo en las dos ramas que definen a la casa: el asfalto británico y las carreras de carretera.
El Torrens Trophy fue recibido por Clive en nombre de toda la organización. No fue un premio al piloto de la temporada ni a una moto en particular. El RAC reconoció a una familia, a un negocio y a un equipo que atraviesa generaciones sin perder el rumbo.
En un deporte donde las estructuras cambian rápido y los presupuestos definen casi todo, mantener un concesionario familiar compitiendo al máximo nivel durante más de 60 años no tiene demasiados antecedentes. El premio del RAC marca exactamente eso.
Presente competitivo y el título de Davey Todd en 2022
Padgett’s no vive del recuerdo. El equipo tiene un lugar firme en el campeonato británico de Superstock, la categoría del British Superbike Championship que usa motos de producción de 1000 cc con modificaciones limitadas. En el caso de la estructura inglesa, la base es la Suzuki GSX-R1000R, la misma que se vende en Batley, con una potencia cercana a los 200 hp.
En 2022, Davey Todd le dio a Padgett’s el título del campeonato británico de Superstock. Fue un resultado contundente: el equipo venció a pilotos de estructuras con más presupuesto y confirmó que la casa de Batley sigue siendo competitiva en el asfalto actual.

Ese título une pasado y presente. La misma organización que forjó su nombre en los 60 con pilotos como Hailwood y Read se adaptó a los tiempos y volvió a festejar en una categoría vigente, con motos modernas y un formato profesional.
El TT de la Isla de Man, el escenario que forjó a la dinastía
Para entender el valor del Torrens Trophy hay que mirar el terreno donde Padgett’s construyó su historia. El TT no se corre en un autódromo: se disputa sobre carreteras públicas cerradas al tránsito, en el Snaefell Mountain Course.
El circuito tiene 60,7 kilómetros, más de 200 curvas y combina sectores de más de 300 km/h con paredes, muros y veredas al borde del asfalto. No hay escapatorias anchas ni zonas de frenado amplias. Si alguna vez viste una vuelta al TT en video, sabés que no se parece a nada de lo que corre el Mundial.
El TT formó parte del campeonato mundial hasta 1976. Cuando quedó afuera del calendario internacional, muchos pilotos y equipos siguieron eligiéndolo. Las carreras de carretera exigen algo que no se entrena en un circuito permanente: memoria, concentración absoluta y aceptar que el margen de error es mínimo.
Padgett’s Motorcycles lleva más de seis décadas corriendo allí. No hay otra manera de explicar el apellido en el TT.
El Torrens Trophy del RAC quedó asociado a Padgett’s Motorcycles. Detrás del premio no hay una vuelta récord ni una temporada suelta: hay más de 60 años de concesionario, taller y carreras de carretera, sostenidos por dos generaciones de la misma familia. La casa de Batley que Peter Padgett fundó y que hoy dirige Clive sigue vendiendo motos, sigue preparando pilotos y sigue inscribiéndose en el TT. El resto ya es historia.
Nota original publicada en el portal de lamoto.com.ar el 4 de septiembre de 2026: https://lamoto.com.ar/competicion/los-unicos-que-corren-en-la-isla-de-man-desde-hace-60-anos-fueron-premiados/.
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